Endometriosis

Cómo Calmar el Dolor de Endometriosis

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Lo esencial

Para calmar el dolor de endometriosis durante una crisis, se recomienda aplicar calor local (manta eléctrica o compresa) sobre el abdomen o la zona lumbar durante 15-20 minutos, tomar un antiinflamatorio (ibuprofeno o naproxeno) al primer signo de dolor, adoptar la posición fetal para relajar la musculatura pélvica y practicar respiración diafragmática lenta. A largo plazo, un enfoque antiinflamatorio (alimentación, complementos alimentcios y magnesio, fisioterapia del suelo pélvico) puede contribuir a reducir la frecuencia e intensidad de las crisis.

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Índice

  1. 01. Alivio rápido: ¿qué hacer durante una crisis de dolor por endometriosis?
  2. 02. ¿Por qué duele tanto la endometriosis? Las causas del dolor explicadas
  3. 03. Tipos de dolor asociados a la endometriosis: reconoce tus síntomas
  4. 04. Tratamientos a largo plazo para controlar el dolor de endometriosis
  5. 05. Estilo de vida y estrategias complementarias contra la inflamación
  6. 06. Cuándo asistir a urgencias o consultar con un especialista

📌 Puntos clave: alivio rápido y manejo del dolor

  • Alivio inmediato: aplica calor local en el abdomen y adopta la posición fetal para relajar la musculatura pélvica.
  • Medicamentos: los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs como ibuprofeno) son más efectivos si se toman al primer indicio de dolor.
  • Origen del dolor: no proviene solo del sangrado, sino de la inflamación crónica, las adherencias entre órganos y la irritación nerviosa.
  • No es "dolor normal": un dolor menstrual incapacitante no debe normalizarse y requiere valoración médica especializada.

Si estás leyendo esto, es probable que conozcas bien esa sensación: un dolor que va más allá de una simple molestia menstrual, que te paraliza, que te obliga a cancelar planes y que a veces parece que nadie de tu entorno entiende del todo. Quiero que sepas que tu dolor es real, es legítimo, y merece ser atendido.

La endometriosis afecta aproximadamente al 10% de las mujeres en edad reproductiva en todo el mundo, lo que representa cerca de 190 millones de personas según la Organización Mundial de la Salud (1). A pesar de estas cifras, el diagnóstico tarda una media de 7 a 10 años, y muchas mujeres escuchan durante ese tiempo que su dolor es "normal". No lo es.

En este artículo vamos a recorrer juntas las estrategias de alivio inmediato, las causas reales del dolor y las opciones a largo plazo para que puedas entender tu cuerpo y actuar con herramientas concretas.

Alivio rápido: ¿qué hacer durante una crisis de dolor por endometriosis?

Cuando el dolor golpea, lo primero que necesitas son soluciones prácticas. Estas son las medidas que pueden marcar la diferencia en los momentos más intensos.

Aplicación de calor local y terapia térmica

La aplicación de calor es uno de los métodos más accesibles y eficaces para aliviar el dolor pélvico. Una manta eléctrica, una compresa caliente o un baño tibio ayudan a relajar la musculatura lisa del útero y la pelvis, lo que reduce los espasmos y la sensación dolorosa. Además, el calor favorece la vasodilatación local, mejorando el flujo sanguíneo en la zona.

Consejo práctico: coloca la fuente de calor directamente sobre el abdomen bajo o la zona lumbar durante 15 a 20 minutos. Si utilizas una manta eléctrica, asegúrate de interponer una capa de tela entre la piel y el dispositivo para evitar quemaduras.

Posturas físicas para reducir la tensión pélvica

Determinadas posiciones corporales pueden aliviar considerablemente la presión sobre la pelvis durante una crisis. La posición fetal (tumbada de lado con las rodillas llevadas hacia el pecho) es especialmente eficaz porque relaja el músculo psoas y reduce la tensión sobre el suelo pélvico.

Otra opción útil es tumbarse boca arriba con las piernas elevadas y las rodillas flexionadas, apoyando las pantorrillas sobre un cojín alto. Esta postura facilita la descompresión de la zona pélvica y puede combinarse con la aplicación de calor para potenciar el efecto.

Opciones farmacológicas de venta libre: el momento adecuado para tomarlas

Los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), como el ibuprofeno o el naproxeno, actúan frenando la producción de prostaglandinas, unas sustancias directamente implicadas en la contracción uterina y la inflamación. El momento de la toma es clave: estos medicamentos son mucho más efectivos si se ingieren al primer signo de dolor, antes de que la cascada inflamatoria alcance su pico.

Conviene respetar siempre las dosis indicadas en el prospecto y no prolongar su uso sin supervisión médica. Si los AINEs no logran controlar el dolor de forma suficiente, es fundamental consultarlo con un profesional sanitario para valorar otras opciones.

Respiración diafragmática para los espasmos pélvicos

Cuando el dolor es intenso, el sistema nervioso simpático se activa en modo "alerta", lo que puede amplificar los espasmos y la percepción del dolor. La respiración diafragmática ayuda a desactivar esa respuesta de estrés y a relajar la musculatura pélvica de forma natural.

Técnica 4-7-8:

  • Inhala lentamente por la nariz durante 4 segundos, expandiendo el abdomen (no el pecho).
  • Mantén el aire durante 7 segundos.
  • Exhala de forma controlada por la boca durante 8 segundos.
  • Repite entre 3 y 5 ciclos.

Puedes practicar esta técnica en cualquier momento de crisis, combinándola con la posición fetal y el calor local para un alivio más completo.

Electroestimulación nerviosa transcutánea (TENS)

La tecnología TENS es otro recurso no farmacológico cada vez más utilizado para el manejo del dolor pélvico en mujeres con endometriosis. Se trata de un pequeño dispositivo portátil que envía impulsos eléctricos suaves a través de la piel mediante electrodos, estimulando las vías nerviosas y favoreciendo la liberación de endorfinas, los analgésicos naturales del cuerpo.

Un estudio realizado en el Hospital Universitario de Rennes (Francia) observó que el uso regular de TENS, prescrito en la práctica clínica habitual por ginecólogos, podría contribuir a reducir el dolor y la sensibilización pélvica, así como a mejorar la calidad de vida y la percepción de bienestar en mujeres con endometriosis y dolor pélvico crónico (12). Es una opción que puede complementar las demás estrategias sin efectos secundarios significativos. Consulta con tu equipo médico si podría ser adecuada para ti.

¿Por qué duele tanto la endometriosis? Las causas del dolor explicadas

Muchas mujeres se preguntan por qué su dolor es tan diferente del de una regla "convencional". La respuesta está en que la endometriosis no es un simple problema menstrual: es una enfermedad inflamatoria crónica con mecanismos de dolor complejos que van mucho más allá del útero (2).

Mito vs. Realidad

Mito: "Es normal tener un dolor menstrual muy fuerte."

Realidad: Un dolor que te impide levantarte de la cama, ir al trabajo o realizar tus actividades cotidianas no es normal. Puede ser un signo de inflamación crónica que necesita valoración médica.

Inflamación crónica y respuesta del sistema inmune

En la endometriosis, el tejido similar al endometrio se encuentra fuera de su ubicación habitual: puede estar en los ovarios, las trompas, el peritoneo, el intestino o incluso la vejiga. Este tejido ectópico responde a las fluctuaciones hormonales del ciclo, sangra y genera una respuesta inflamatoria local constante. El sistema inmune intenta "limpiar" esa inflamación, pero en la endometriosis esta respuesta inmunitaria está alterada, lo que perpetúa el ciclo de inflamación y dolor (2).

Las citoquinas proinflamatorias (como la IL-6 y el TNF-α) se encuentran elevadas en el líquido peritoneal de mujeres con endometriosis, contribuyendo directamente a la sensibilización de las terminaciones nerviosas de la zona pélvica (3).

➡️ Si quieres profundizar en la relación entre inflamación y alimentación, consulta nuestro artículo Alimentación Antiinflamatoria: Lo que necesitas saber.

Adherencias pélvicas y tejido cicatricial

Con el tiempo, la inflamación repetida genera adherencias: bandas de tejido cicatricial que pueden "pegar" entre sí órganos pélvicos como el útero, los ovarios, las trompas y el intestino. Cuando estos órganos quedan fijados, los movimientos naturales del cuerpo (andar, hacer ejercicio, incluso ir al baño) pueden provocar tracción y dolor mecánico. Esto explica por qué muchas mujeres con endometriosis experimentan molestias fuera del periodo menstrual.

Sensibilización nerviosa pélvica y dolor crónico

Uno de los hallazgos más relevantes de la investigación reciente es la sensibilización central: con el tiempo, el sistema nervioso de las mujeres con endometriosis puede "aprender" a amplificar las señales de dolor. Esto significa que el cerebro interpreta estímulos que normalmente no serían dolorosos como si lo fueran, un fenómeno conocido como alodinia (4). Es uno de los motivos por los que la intensidad del dolor no siempre se correlaciona con la extensión de las lesiones: una mujer con endometriosis en etapa I puede experimentar un dolor más intenso que otra en etapa IV.

Tipos de dolor asociados a la endometriosis: reconoce tus síntomas

La endometriosis puede manifestarse de formas muy diversas. Reconocer el tipo de dolor que experimentas es un paso fundamental para comunicarlo a tu equipo médico y avanzar hacia un diagnóstico. Si notas alguno de estos patrones, no dudes en comentarlo en tu próxima consulta.

Tipo de dolor Localización habitual Momento Sensación característica
Dismenorrea severa Abdomen bajo, zona lumbar Durante la menstruación Calambres intensos, dolor "retorcido"
Dispareunia Fondo vaginal, pelvis profunda Durante o tras las relaciones Dolor profundo, punzante
Disquecia / Disuria Recto, vejiga Al defecar o al orinar Presión intensa, ardor
Dolor pélvico crónico Pelvis, piernas, zona lumbar Independiente del ciclo Dolor sordo, constante, irradiado

Dismenorrea severa (dolor menstrual incapacitante)

Es el síntoma más frecuente de la endometriosis. Hablamos de un dolor menstrual que va más allá de los calambres típicos: puede provocar náuseas, vómitos, mareos, diarrea y una incapacidad total para realizar las actividades cotidianas. Si tu regla te obliga a guardar cama regularmente, merece ser evaluada por un especialista.

➡️ Si también experimentas hinchazón intensa durante esos días, puede interesarte nuestro artículo Distensión abdominal y ciclo menstrual: ¿por qué ocurre?

Dispareunia (dolor durante o después de las relaciones sexuales)

El dolor profundo durante las relaciones sexuales es un síntoma que afecta significativamente a la calidad de vida y las relaciones de pareja. Suele estar relacionado con lesiones endometriósicas situadas en el fondo de saco de Douglas o con adherencias que limitan la movilidad de los órganos pélvicos. Hablar de ello con tu ginecólogo o ginecóloga es clave para encontrar soluciones.

Dolor al defecar o al orinar (disquecia y disuria)

Cuando las lesiones endometriósicas afectan al recto, la vejiga o los ligamentos uterosacros, las funciones urinarias e intestinales pueden volverse dolorosas, especialmente durante la menstruación. Estos síntomas se confunden a menudo con problemas digestivos o urinarios, lo que puede retrasar aún más el diagnóstico.

Dolor pélvico crónico no menstrual y dolor irradiado

Algunas mujeres experimentan un dolor pélvico constante, independiente del momento del ciclo, que puede irradiarse hacia las piernas o la zona lumbar. Este patrón está relacionado con la sensibilización nerviosa central que mencionábamos antes, y es una de las manifestaciones más incapacitantes de la enfermedad.

➡️ Para una visión global de la enfermedad, consulta nuestra Guía sobre la endometriosis: síntomas, diagnóstico y tratamientos.

Tratamientos a largo plazo para controlar el dolor de endometriosis

Más allá del alivio puntual, existen opciones terapéuticas que pueden mejorar significativamente la calidad de vida a medio y largo plazo. La elección del tratamiento depende del perfil de cada mujer, su deseo de fertilidad, la localización de las lesiones y la intensidad de los síntomas.

Terapia hormonal

La endometriosis es una enfermedad estrógeno-dependiente, lo que significa que los estrógenos estimulan el crecimiento del tejido endometriósico. Las terapias hormonales buscan frenar esa estimulación, reduciendo la inflamación y, con ello, el dolor.

Las opciones más habituales incluyen:

  • Anticonceptivos combinados (estrógeno + progestágeno): pueden tomarse de forma continua (sin descanso) para eliminar la menstruación y las crisis de dolor asociadas.
  • Progestágenos solos (dienogest, por ejemplo): actúan inhibiendo el crecimiento de las lesiones endometriósicas y suelen tolerarse bien.
  • Análogos de la GnRH (inyectables): inducen una menopausia temporal. Se reservan para casos más severos y se administran generalmente durante periodos limitados, con terapia add-back para minimizar los efectos secundarios.
  • Antagonistas orales de la GnRH (nueva generación): moléculas como el relugolix o el elagolix representan un avance reciente. A diferencia de los análogos inyectables, se toman por vía oral, producen una supresión estrogénica dependiente de la dosis sin el efecto de "brote" inicial, y algunos se combinan con terapia hormonal de acompañamiento (add-back) para proteger la densidad ósea y permitir su uso a más largo plazo (13). Algunos de estos tratamientos ya están aprobados en ciertos países, aunque su disponibilidad puede variar; consulta con tu especialista si podrían ser una opción para ti.

Cada opción tiene sus beneficios y sus limitaciones. Conviene valorarlas con el equipo médico para encontrar la que mejor se adapte a cada situación personal.

Cirugía laparoscópica: extirpación vs. ablación de lesiones

Cuando el dolor no responde a los tratamientos conservadores o cuando existen endometriomas u otros compromisos anatómicos, la cirugía puede ser necesaria. La técnica laparoscópica es el estándar actual y existen dos enfoques principales:

  • Excisión (extirpación): consiste en eliminar completamente las lesiones endometriósicas. Es la técnica preferida por los especialistas porque reduce las tasas de recurrencia.
  • Ablación: destruye las lesiones mediante calor o láser. Es menos invasiva pero puede no eliminar las lesiones profundas en su totalidad.

La Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE) recomienda la cirugía en centros especializados, ya que la experiencia del cirujano influye directamente en los resultados (5).

Fisioterapia del suelo pélvico

Es una herramienta cada vez más reconocida por la comunidad científica para el manejo del dolor pélvico asociado a la endometriosis. Técnicas como la liberación miofascial, el estiramiento del suelo pélvico y la terapia manual contribuyen a reducir la hipertonía muscular, mejorar la movilidad de los tejidos y modular las señales de dolor (6).

Conviene buscar un o una fisioterapeuta especializada en suelo pélvico y dolor crónico. Muchas mujeres notan una mejoría significativa tras unas pocas sesiones.

Estilo de vida y estrategias complementarias contra la inflamación

Junto con el tratamiento médico, ciertos hábitos de vida pueden marcar una diferencia real en la frecuencia e intensidad de las crisis de dolor. No se trata de sustituir la atención sanitaria, sino de acompañarla con estrategias que favorezcan un entorno menos inflamatorio en tu cuerpo.

Alimentación antiinflamatoria

La evidencia científica sugiere que los patrones alimentarios ricos en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y pescado azul (como la dieta mediterránea) podrían asociarse con una menor intensidad de los síntomas endometriósicos (7). No se trata de hacer dieta ni de quitarte alimentos que disfrutas: la idea es sumar al plato opciones que favorezcan un entorno menos inflamatorio en tu cuerpo, poco a poco y sin culpa.

Alimentos que suman bienestar:

  • Pescado azul (salmón, sardinas, caballa): fuentes naturales de omega-3
  • Verduras de hoja verde y crucíferas (brócoli, col rizada, espinacas)
  • Frutas ricas en antioxidantes (frutos rojos, kiwi, cítricos)
  • Legumbres, cereales integrales y frutos secos
  • Aceite de oliva virgen extra, especias como la cúrcuma

Alimentos cuyo consumo conviene moderar, sin obsesionarse:

  • Carnes rojas y procesadas
  • Ultraprocesados, bollería industrial
  • Alcohol
  • Azúcares añadidos y harinas refinadas

➡️ Para un enfoque más detallado, consulta nuestro artículo Endometriosis: los alimentos que reducen la inflamación y equilibran tus hormonas.

➡️ Y si buscas una guía más amplia, puedes consultar Los 10 principios de una alimentación antiinflamatoria.

Suplementación con evidencia

Algunos suplementos han mostrado resultados prometedores como complemento al tratamiento convencional de la endometriosis:

  • Omega-3 (EPA y DHA): su efecto antiinflamatorio podría contribuir a reducir el dolor pélvico y mejorar los marcadores de inflamación como la PCR y el TNF-α (8). 
  • Magnesio: su papel en la relajación muscular y la modulación nerviosa lo convierte en un aliado frente a los calambres y espasmos pélvicos. Algunas investigaciones han observado que la suplementación con magnesio puede reducir la intensidad de la dismenorrea (9). El Bisglicinato de Magnesio es una de las formas mejor absorbidas y con menos efectos digestivos.
  • Cúrcuma (curcumina): la curcumina posee propiedades antiinflamatorias y antioxidantes que podrían complementar un enfoque global antiinflamatorio, aunque la evidencia clínica específica para endometriosis está todavía en desarrollo.
  • N-Acetilcisteína (NAC): este potente antioxidante ha sido objeto de estudios observacionales que sugieren un posible beneficio sobre el tamaño de los endometriomas y la reducción del dolor (10). La investigación aún necesita confirmarse con ensayos controlados más amplios, pero los resultados preliminares son alentadores.

➡️ Si quieres saber más sobre qué suplementos pueden ser útiles en un contexto hormonal complejo, lee nuestro artículo SOP y complementos alimenticios: ¿cuáles tomar y por qué?

➡️ Si te interesa el magnesio en profundidad: Bisglicinato de Magnesio: ¿Para qué sirve?

Manejo del estrés y regulación del sistema nervioso

El estrés crónico puede amplificar la percepción del dolor a través de la desregulación del eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal y la elevación mantenida del cortisol. Integrar herramientas de gestión del estrés en la rutina diaria no es un lujo, es una necesidad terapéutica para las mujeres con dolor pélvico crónico.

Algunas estrategias con respaldo científico:

  • Yoga suave y estiramientos enfocados en la apertura de caderas y la relajación pélvica
  • Meditación y mindfulness: incluso 10 minutos diarios pueden tener un impacto positivo en la modulación del dolor
  • Sueño de calidad: dormir entre 7 y 9 horas en un entorno adecuado contribuye a la regulación hormonal e inmunitaria
  • Movimiento adaptado: actividad física moderada y regular (caminar, nadar, pilates) puede ayudar a reducir la inflamación sistémica

➡️ Si el cortisol elevado es una preocupación para ti, lee nuestro artículo Cortisol Alto: Síntomas Clave y Cómo Bajarlo Rápidamente.

➡️ Si te interesa cómo el sueño impacta en el equilibrio hormonal: Sueño y SOMP: ¿Cómo afecta al equilibrio hormonal?

Cuándo asistir a urgencias o consultar con un especialista

Es fundamental saber diferenciar entre una crisis de dolor "habitual" (dentro de lo que tu cuerpo conoce) y una situación que requiere atención médica urgente.

Señales de alarma que requieren atención médica inmediata

Acude a urgencias si experimentas:

  • Dolor abdominal súbito e insoportable, diferente de tu dolor habitual
  • Fiebre alta asociada al dolor pélvico
  • Mareo intenso, desmayo o síncope
  • Sangrado vaginal abundante e inesperado
  • Dolor al orinar acompañado de sangre en la orina

Cómo preparar tu consulta médica para obtener un diagnóstico rápido

Si sospechas que puedes tener endometriosis o si ya tienes el diagnóstico y sientes que el dolor no está bien controlado, preparar bien tu consulta puede marcar una diferencia enorme. Estos son algunos consejos:

  • Lleva un diario del dolor: anota durante al menos 2-3 ciclos la intensidad (escala del 1 al 10), la localización, el día del ciclo, si coincide con alguna actividad (relaciones, deposición, deporte) y la respuesta a los analgésicos.
  • Describe todos tus síntomas: no solo el dolor menstrual, sino también el dolor al defecar, al orinar, durante las relaciones, la fatiga, las molestias digestivas...
  • No minimices: expresa claramente el impacto que el dolor tiene en tu vida cotidiana (trabajo, relaciones, actividad física, bienestar emocional).
  • Pide una derivación a un especialista en endometriosis si sientes que tu consulta habitual no puede darte las respuestas que necesitas.

➡️ Si quieres profundizar en el diagnóstico de los problemas ováricos, consulta ¿Cómo se detecta el Ovario Poliquístico? Las 3 Pruebas que Necesitas Pedir.

➡️ Si el cansancio acompaña tu dolor, puede interesarte Fatiga y ciclo menstrual: por qué te sientes agotada y cómo recuperar tu energía.

 

Aviso médico

La información contenida en este artículo tiene un propósito exclusivamente educativo e informativo. No constituye ni reemplaza el diagnóstico, consejo o tratamiento médico profesional. Consulta siempre con un médico o especialista calificado ante cualquier duda sobre tu salud o antes de iniciar cualquier cambio en tu alimentación, ejercicio o medicación.

 

Glosario
  • Prostaglandinas: sustancias químicas producidas por el cuerpo que participan en la inflamación y las contracciones del útero durante la menstruación. = Prostaglandinas: sustancias químicas producidas por el cuerpo que participan en la inflamación y las contracciones del útero durante la menstruación.
  • Dispareunia: dolor durante o después de las relaciones sexuales, frecuente en mujeres con endometriosis. = Dispareunia: dolor durante o después de las relaciones sexuales, frecuente en mujeres con endometriosis.
  • Disquecia: dolor al defecar, especialmente durante la menstruación, asociado a lesiones endometriósicas cerca del recto. = Disquecia: dolor al defecar, especialmente durante la menstruación, asociado a lesiones endometriósicas cerca del recto.
  • Sensibilización central: proceso por el cual el sistema nervioso amplifica las señales de dolor, haciendo que estímulos normales se perciban como dolorosos. = Sensibilización central: proceso por el cual el sistema nervioso amplifica las señales de dolor, haciendo que estímulos normales se perciban como dolorosos.
  • Citoquinas: proteínas producidas por el sistema inmunitario que regulan la respuesta inflamatoria del organismo. = Citoquinas: proteínas producidas por el sistema inmunitario que regulan la respuesta inflamatoria del organismo.
  • Liberación miofascial: técnica de fisioterapia que trabaja sobre las fascias (tejido conectivo) para liberar tensiones y reducir el dolor muscular. = Liberación miofascial: técnica de fisioterapia que trabaja sobre las fascias (tejido conectivo) para liberar tensiones y reducir el dolor muscular.

Referencias científicas

  1. Organización Mundial de la Salud (OMS). Endometriosis. Ficha descriptiva, marzo 2023. Disponible en: who.int/news-room/fact-sheets/detail/endometriosis
  2. Smolarz B, Szyłło K, Romanowicz H. Endometriosis: Epidemiology, Classification, Pathogenesis, Treatment, and Genetics (Review of Literature). Int J Mol Sci. 2021;22(19):10554. DOI: 10.3390/ijms221910554. PMID: 34638893.
  3. Tzelepi V et al. Endometriosis and the Role of Pro-Inflammatory and Anti-Inflammatory Cytokines in Pathophysiology: A Narrative Review. Diagnostics. 2024;14(3):286. DOI: 10.3390/diagnostics14030286. PMID: 38337810.
  4. Gentles A, Goodwin E, Bedaiwy Y, Marshall N, Yong PJ. Nociplastic Pain in Endometriosis: A Scoping Review. J Clin Med. 2024;13(24):7521. DOI: 10.3390/jcm13247521. PMID: 39768425.
  5. ESHRE Guideline: Endometriosis. Guideline of the European Society of Human Reproduction and Embryology (ESHRE), actualización 2022. Disponible en: eshre.eu/Guidelines/Endometriosis-Guideline
  6. Neto JMR et al. Impact of Physical Rehabilitation on Endometriosis and Adenomyosis-Related Symptoms: A Systematic Review and Meta-Analysis. J Clin Med. 2025;14(23):8284. DOI: 10.3390/jcm14238284. PMID: 40834023.
  7. Abulughod N, Valakas S, El-Assaad F. Dietary and Nutritional Interventions for the Management of Endometriosis. Nutrients. 2024;16(23):3988. DOI: 10.3390/nu16233988. PMID: 39683382.
  8. Zhu Y et al. Effect of omega-3 polyunsaturated fatty acid on endometriosis: a meta-analysis of randomized controlled trials. Eur J Clin Nutr. 2025. DOI: 10.1038/s41430-025-01571-w. PMID: 40273491.
  9. Uysal G et al. Investigation of Laboratory and Clinical Features of Primary Dysmenorrhea: Comparison of Magnesium and Oral Contraceptives in Treatment. Cureus. 2022;14(11):e32028. DOI: 10.7759/cureus.32028. PMID: 36600872.
  10. Anastasi E et al. Efficacy of N-Acetylcysteine on Endometriosis-Related Pain, Size Reduction of Ovarian Endometriomas, and Fertility Outcomes. Int J Mol Sci. 2023;24(6):5785. DOI: 10.3390/ijms24065785. PMID: 36981595.
  11. American Society for Reproductive Medicine. Revised American Society for Reproductive Medicine classification of endometriosis: 1996. Fertil Steril. 1997;67(5):817-821. DOI: 10.1016/S0015-0282(97)81391-X. PMID: 9130884.
  12. Nyangahu M et al. Evaluating the efficacy of transcutaneous electrical nerve stimulation in managing chronic pelvic pain in endometriosis patients. J Gynecol Obstet Hum Reprod. 2025;54(3):102917. DOI: 10.1016/j.jogoh.2025.102917. PMID: 41643815.
  13. Xin L, Ma Y, Ye M, et al. Efficacy and safety of oral gonadotropin-releasing hormone antagonists in moderate-to-severe endometriosis-associated pain: a systematic review and network meta-analysis. Arch Gynecol Obstet. 2023;308(4):1047-1056. DOI: 10.1007/s00404-022-06862-0. PMID: 36515718.
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FAQ

¿Cómo calmar el dolor por endometriosis?

Para aliviar el dolor de forma rápida durante una crisis, se recomienda aplicar calor local (manta eléctrica o compresa) en la zona abdominal o lumbar durante 15-20 minutos, tomar un antiinflamatorio como el ibuprofeno al inicio del dolor, adoptar la posición fetal para relajar la pelvis y practicar respiración diafragmática. A largo plazo, la terapia hormonal prescrita por un ginecólogo, la fisioterapia del suelo pélvico y un enfoque antiinflamatorio pueden contribuir a reducir la frecuencia de las crisis.

¿Cuáles son las 4 etapas de la endometriosis?

La clasificación más utilizada a nivel internacional es la de la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva (ASRM), revisada en 1997 (11):

  • Etapa I (Mínima): implantes superficiales pequeños y escasos en la pelvis, sin adherencias significativas.
  • Etapa II (Leve): implantes más numerosos y algo más profundos. Puede presentar adherencias leves.
  • Etapa III (Moderada): múltiples implantes profundos, presencia de endometriomas en los ovarios y adherencias claras entre órganos.
  • Etapa IV (Grave): implantes profundos y extensos, grandes endometriomas ováricos y adherencias firmes que fijan los órganos pélvicos entre sí.

Dato clave: la etapa de la endometriosis no siempre se correlaciona con la intensidad del dolor. Algunas mujeres en etapa I experimentan dolor severo, mientras que otras en etapa IV pueden tener síntomas leves.

¿Cómo afecta la endometriosis en la menopausia?

Generalmente, los síntomas de dolor de la endometriosis tienden a disminuir tras la menopausia, debido a la caída natural en los niveles de estrógeno. Sin embargo,el dolor puede persistir en algunos casossi existe tejido cicatricial o adherencias formadas previamente, si se sigue una terapia de reemplazo hormonal (TRH) con estrógenos, o si se produce una producción residual de estrógenos por ejemplo a partir de la grasa corporal.