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Fatiga y ciclo menstrual: por qué te sientes agotada y cómo recuperar tu energía

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Resumen

El agotamiento menstrual tiene una causa fisiológica concreta: la caída brusca de estrógenos y progesterona altera el sueño, el estado de ánimo y los niveles de energía. A eso se suma la pérdida de hierro con el sangrado, que reduce el transporte de oxígeno a las células. El resultado es un cansancio real, no imaginado, que puede aliviarse con nutrición específica y micronutrientes clave como el hierro, el magnesio y las vitaminas del grupo B.

Índice

  1. 01. ¿Por qué estamos más cansadas durante ciertas fases el ciclo menstrual?
  2. 02. Las 5 vitaminas y minerales clave contra el cansancio menstrual
  3. 03. Estrategias de nutrición inteligente según tu fase
  4. 04. ¿Cuándo es necesario recurrir a suplementos?

Hay días del mes en que levantarse de la cama parece una hazaña. Te sientes pesada, sin energía, con la cabeza nublada... y muchas veces no sabes muy bien por qué. No es que estés exagerando ni que seas "dramática": lo que tu cuerpo experimenta durante ciertas fases del ciclo es un proceso fisiológico real, con una explicación hormonal y bioquímica muy concreta.

En este artículo se explica por qué el ciclo menstrual puede afectar tus niveles de energía, qué nutrientes son clave para recuperar la vitalidad y cuándo puede tener sentido apoyarse en suplementos. Todo ello con base científica y sin complicar las cosas.

¿Por qué estamos más cansadas durante ciertas fases el ciclo menstrual?

El cansancio relacionado con el ciclo no aparece de forma aleatoria. Tiene momentos concretos, intensidades distintas y mecanismos bien identificados por la ciencia.

La caída hormonal que lo desencadena todo

Durante la fase lútea (los días previos a la menstruación), los niveles de estrógenos y progesterona caen de forma pronunciada. Este descenso tiene un impacto directo sobre el sistema nervioso central: los estrógenos actúan sobre los sistemas de serotonina y dopamina, dos neurotransmisores implicados en la energía, el estado de ánimo y la motivación (1).

Cuando estos niveles bajan, muchas mujeres sienten una especie de "vacío energético" que puede acompañarse de irritabilidad, dificultad para concentrarse y un sueño menos reparador.

La pérdida de hierro: el motor que se queda sin combustible

Durante la menstruación, el sangrado implica una pérdida real de hierro. El hierro es indispensable para fabricar hemoglobina, la proteína que transporta el oxígeno a todas las células del cuerpo. Cuando sus niveles son bajos, el organismo no oxigena correctamente los tejidos, y eso se traduce directamente en fatiga, palidez y dificultad para realizar esfuerzos (2).

Esta situación es especialmente frecuente en mujeres con reglas abundantes o que siguen una dieta baja en hierro. La OMS reconoce la deficiencia de hierro como la carencia nutricional más extendida a nivel mundial, y las mujeres en edad fértil son uno de los grupos más vulnerables (2).

La inflamación de bajo grado

Durante la menstruación, el útero libera unas sustancias llamadas prostaglandinas que provocan las contracciones y el sangrado. En niveles elevados, estas moléculas pueden desencadenar una respuesta inflamatoria sistémica de bajo grado que contribuye al cansancio, los dolores y el malestar general (3).

➡️ Si además notas hinchazón o molestias digestivas en ciertos momentos del ciclo, puede interesarte leer este artículo sobre distensión abdominal y ciclo menstrual.

El impacto sobre el sueño

La progesterona tiene un efecto sedante leve que puede alterar la arquitectura del sueño cuando cae. Se ha documentado que la calidad del sueño empeora en la fase premenstrual, lo que alimenta todavía más el ciclo de fatiga (4).

Las 5 vitaminas y minerales clave contra el cansancio menstrual

No todos los nutrientes actúan igual. Estos cinco son los que cuentan con mayor evidencia científica en el contexto del cansancio asociado al ciclo.

Nutriente Beneficio principal Fuentes alimentarias
Hierro Transporte de oxígeno, producción de energía Legumbres, carnes rojas magras, espinacas
Magnesio Relajación muscular, calidad del sueño, reducción del estrés Frutos secos, semillas, chocolate negro, verduras de hoja
B12 y Ácido Fólico Producción de glóbulos rojos, energía celular Huevos, lácteos, legumbres, verduras de hoja verde
Vitamina C Potencia la absorción del hierro no hemo Pimiento rojo, kiwi, naranja, fresas
Vitamina D Regulación del estado de ánimo, función inmune Exposición solar, pescados grasos, huevos

Hierro: el motor del oxígeno

El hierro no es solo "un mineral más": es el componente central de la hemoglobina, la proteína que permite que el oxígeno llegue a cada célula. Sin hierro suficiente, el cuerpo produce menos energía a nivel celular, y la fatiga aparece incluso en reposo.

La pérdida menstrual puede suponer entre 10 y 250 ml de sangre por ciclo, lo que representa una pérdida significativa de hierro (2). La deficiencia de hierro es la causa más frecuente de anemia a nivel global y afecta de forma desproporcionada a las mujeres en edad fértil (2).

Un matiz importante: el hierro de origen vegetal (hierro no hemo) se absorbe peor que el de origen animal. Para maximizar su absorción, se recomienda combinarlo con vitamina C en la misma comida.

Magnesio: el relax necesario

El magnesio participa en más de 300 reacciones enzimáticas del organismo, incluyendo la producción de ATP, que es la principal moneda energética de las células. Su deficiencia se asocia a fatiga, calambres, irritabilidad y dificultad para dormir, síntomas muy frecuentes en la fase premenstrual (5).

Además, el magnesio tiene un papel documentado en la reducción de los síntomas del síndrome premenstrual, incluyendo el estado de ánimo bajo y las molestias físicas (5).

➡️ Si quieres profundizar en este mineral, puedes leer nuestro artículo sobre el bisglicinato de magnesio y para qué sirve.

Vitaminas B12 y Ácido Fólico: energía celular

Estas dos vitaminas del grupo B trabajan de forma sinérgica. Son imprescindibles para la síntesis de glóbulos rojos: sin ellas, el organismo produce glóbulos rojos anómalos que no transportan el oxígeno correctamente, lo que provoca un tipo de anemia conocida como megaloblástica (6).

La vitamina B12, además, es clave para el funcionamiento del sistema nervioso y para la producción de serotonina. Su deficiencia es más frecuente en mujeres que siguen dietas vegetarianas o veganas, ya que su principal fuente es el reino animal (6).

Vitamina C: el potenciador de absorción

La vitamina C merece un lugar en esta lista no solo por sus propiedades antioxidantes, sino porque multiplica la absorción intestinal del hierro no hemo (el que proviene de fuentes vegetales). Se estima que consumirla junto al hierro vegetal puede aumentar su biodisponibilidad de forma muy significativa (7).

Además, la vitamina C contribuye a reducir la fatiga y apoyar el sistema inmunitario, especialmente en momentos en que el organismo está bajo mayor estrés fisiológico, como durante la menstruación (7).

Vitamina D: estado de ánimo y defensas

La vitamina D actúa más como una hormona que como una vitamina convencional. Sus receptores están presentes en prácticamente todos los tejidos del cuerpo, incluido el cerebro. Su deficiencia se asocia a fatiga crónica, bajo estado de ánimo y alteraciones del ciclo menstrual (8).

En España, a pesar de la exposición solar, la deficiencia de vitamina D es muy prevalente, especialmente en meses de invierno. Se estima que entre el 40% y el 80% de la población puede tener niveles insuficientes (8).

Estrategias de nutrición inteligente según tu fase

El ciclo menstrual no es un evento puntual: es un proceso continuo con cuatro fases distintas, cada una con necesidades nutricionales específicas. Adaptar la alimentación a cada momento puede marcar una diferencia real en los niveles de energía.

Fase folicular (días 1 al 14 aproximadamente): reconstrucción y vitalidad

  • Priorizar el hierro: especialmente durante y justo después de la menstruación, para reponer las pérdidas del sangrado.
  • Combinar hierro vegetal con vitamina C: lentejas con pimiento rojo, espinacas con zumo de limón.
  • Apostar por proteínas de calidad y carbohidratos complejos para sostener la energía a lo largo del día.
  • Incluir alimentos ricos en zinc y vitamina B6 (semillas de calabaza, garbanzos, plátano) para apoyar la síntesis hormonal que comienza en esta fase.

Fase lútea (días 15 al 28 aproximadamente): sostenimiento y calma

  • Aumentar el magnesio: chocolate negro, nueces, semillas de sésamo. El cuerpo lo demanda más en esta fase.
  • Optar por carbohidratos complejos (avena, boniato, arroz integral) para estabilizar el azúcar en sangre y reducir los antojos.
  • Limitar el alcohol, la cafeína y los ultraprocesados, que amplifican la inflamación y el desequilibrio hormonal.
  • Incorporar ácidos grasos omega-3 (sardinas, nueces, semillas de lino) por su efecto antiinflamatorio sobre las prostaglandinas (3).

➡️ Si tienes SOP, los principios de la alimentación antiinflamatoria son especialmente relevantes para ti: descúbrelos aquí.

¿Cuándo es necesario recurrir a suplementos?

Una alimentación variada y bien planificada puede cubrir muchas de estas necesidades. Pero hay situaciones en las que el solo hecho de comer bien no es suficiente para alcanzar los niveles óptimos de ciertos micronutrientes.

Puede tener sentido valorar la suplementación si:

  • La fatiga es intensa y recurrente mes tras mes, incluso con una dieta equilibrada.
  • Se sigue una dieta vegetariana o vegana (mayor riesgo de déficit de B12, hierro y zinc).
  • Las reglas son muy abundantes y prolongadas.
  • Se han detectado deficiencias mediante analítica.
  • El síndrome premenstrual (SPM) afecta de forma significativa a la calidad de vida.

Siempre se recomienda consultar con tu ginecólogo o médico de cabecera antes de comenzar cualquier suplementación: los niveles óptimos varían según cada persona y algunas carencias requieren dosis terapéuticas que deben ser supervisadas.

Dicho esto, existen fórmulas diseñadas específicamente para acompañar las necesidades del ciclo menstrual. Bye Bye PMS ha sido formulado para apoyar el equilibrio hormonal y reducir los síntomas del síndrome premenstrual, incluyendo la fatiga y la irritabilidad. Si los síntomas son más intensos, el Pack PMS combina varios activos para un soporte más completo.

Para las que priorizan el magnesio, nuestro Bisglicinato de Magnesio está disponible en la forma más biodisponible y suave para el estómago. Y si buscas un aporte más amplio de micronutrientes, el Multivitamínico de SOVA incluye vitaminas del grupo B, vitamina D, hierro y otros nutrientes clave formulados para la mujer.

➡️ Para una guía más completa sobre suplementos y ciclo hormonal, puedes leer este artículo sobre complementos alimenticios y hormonas.

Cuándo consultar a un médico

Algunas señales no deben ignorarse. Se recomienda buscar orientación médica si:

  • La fatiga es tan intensa que impide realizar actividades cotidianas.
  • Las reglas son muy abundantes (cambias la compresa o el tampón cada hora durante varias horas).
  • Hay síntomas de anemia: palidez, mareos, palpitaciones, dificultad para respirar.
  • El cansancio persiste durante todo el ciclo, no solo en ciertos días.
  • Los síntomas premenstruales afectan de forma grave al estado de ánimo o la vida social y laboral.

Aviso médico

La información contenida en este artículo tiene un propósito exclusivamente educativo e informativo. No constituye ni reemplaza el diagnóstico, consejo o tratamiento médico profesional. Consulta siempre con un médico o especialista calificado ante cualquier duda sobre tu salud o antes de iniciar cualquier cambio en tu alimentación, ejercicio o medicación.

Glosario
  • Hemoglobina: proteína presente en los glóbulos rojos que transporta el oxígeno desde los pulmones hasta todas las células del cuerpo. Su síntesis depende del hierro. = Hemoglobina: proteína presente en los glóbulos rojos que transporta el oxígeno desde los pulmones hasta todas las células del cuerpo. Su síntesis depende del hierro.
  • Fase lútea: segunda mitad del ciclo menstrual, que va desde la ovulación hasta el inicio de la regla. Es en esta fase cuando los niveles de progesterona son más altos y luego caen bruscamente. = Fase lútea: segunda mitad del ciclo menstrual, que va desde la ovulación hasta el inicio de la regla. Es en esta fase cuando los niveles de progesterona son más altos y luego caen bruscamente.
  • Prostaglandinas: sustancias similares a las hormonas que produce el útero durante la menstruación para provocar las contracciones. En exceso, pueden generar dolor e inflamación sistémica. = Prostaglandinas: sustancias similares a las hormonas que produce el útero durante la menstruación para provocar las contracciones. En exceso, pueden generar dolor e inflamación sistémica.
  • Hierro no hemo: tipo de hierro presente en alimentos de origen vegetal (legumbres, espinacas). Se absorbe con menor eficiencia que el hierro hemo (de origen animal), pero su absorción mejora con vitamina C. = Hierro no hemo: tipo de hierro presente en alimentos de origen vegetal (legumbres, espinacas). Se absorbe con menor eficiencia que el hierro hemo (de origen animal), pero su absorción mejora con vitamina C.
  • Biodisponibilidad: cantidad de un nutriente que el organismo es capaz de absorber y utilizar realmente, en comparación con la cantidad total ingerida. = Biodisponibilidad: cantidad de un nutriente que el organismo es capaz de absorber y utilizar realmente, en comparación con la cantidad total ingerida.
  • Bisglicinato de magnesio: forma de magnesio unida a dos moléculas de glicina. Es una de las formas más absorbibles y mejor toleradas por el aparato digestivo. = Bisglicinato de magnesio: forma de magnesio unida a dos moléculas de glicina. Es una de las formas más absorbibles y mejor toleradas por el aparato digestivo.
  • Anemia megaloblástica: tipo de anemia causada por déficit de vitamina B12 o ácido fólico, en la que se producen glóbulos rojos de gran tamaño pero poco funcionales, con menor capacidad de transportar oxígeno. = Anemia megaloblástica: tipo de anemia causada por déficit de vitamina B12 o ácido fólico, en la que se producen glóbulos rojos de gran tamaño pero poco funcionales, con menor capacidad de transportar oxígeno.
  • ATP (adenosín trifosfato): molécula que actúa como la principal fuente de energía de las células. Numerosos nutrientes, entre ellos el magnesio, son necesarios para su producción. = ATP (adenosín trifosfato): molécula que actúa como la principal fuente de energía de las células. Numerosos nutrientes, entre ellos el magnesio, son necesarios para su producción.
  • Síndrome premenstrual (SPM): conjunto de síntomas físicos y emocionales (fatiga, irritabilidad, hinchazón, dolores) que aparecen en los días previos a la menstruación y desaparecen al comenzar la regla. = Síndrome premenstrual (SPM): conjunto de síntomas físicos y emocionales (fatiga, irritabilidad, hinchazón, dolores) que aparecen en los días previos a la menstruación y desaparecen al comenzar la regla.

Referencias científicas

  1. Barth C, Villringer A, Sacher J. Sex hormones affect neurotransmitters and shape the adult female brain during hormonal transition periods. Front Neurosci. 2015;9:37. doi: 10.3389/fnins.2015.00037. Disponible en: PubMed
  2. Organización Mundial de la Salud. Guideline: Daily iron supplementation in adult women and adolescent girls. Ginebra: OMS; 2016. Disponible en: who.int
  3. Marjoribanks J, Ayeleke RO, Farquhar C, Proctor M. Nonsteroidal anti-inflammatory drugs for dysmenorrhoea. Cochrane Database Syst Rev. 2015;(7):CD001751. doi: 10.1002/14651858.CD001751.pub3. Disponible en: PubMed
  4. Baker FC, Driver HS. Circadian rhythms, sleep, and the menstrual cycle. Sleep Med. 2007;8(6):613-622. doi: 10.1016/j.sleep.2006.09.011. Disponible en: PubMed
  5. Fathizadeh N, Ebrahimi E, Valiani M, Tavakoli N, Yar MH. Evaluating the effect of magnesium and magnesium plus vitamin B6 supplement on the severity of premenstrual syndrome. Iran J Nurs Midwifery Res. 2010;15(Suppl 1):401-405. Disponible en: PubMed
  6. Green R. Vitamin B12 deficiency from the perspective of a practicing hematologist. Blood. 2017;129(19):2603-2611. doi: 10.1182/blood-2016-10-569186. Disponible en: PubMed
  7. Hallberg L, Brune M, Rossander L. The role of vitamin C in iron absorption. Int J Vitam Nutr Res Suppl. 1989;30:103-108. Disponible en: PubMed
  8. Lerchbaum E, Obermayer-Pietsch B. Vitamin D and fertility: a systematic review. Eur J Endocrinol. 2012;166(5):765-778. doi: 10.1530/EJE-11-0984. Disponible en: PubMed
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FAQ

¿Qué vitaminas tomar durante el período menstrual?

Durante la menstruación, el cuerpo pierde hierro con el sangrado, por lo que es prioritario asegurar un aporte adecuado de hierro junto con vitamina C para favorecer su absorción. El magnesio ayuda con los calambres y la fatiga, y las vitaminas del grupo B (B12 y B9) apoyan la producción de glóbulos rojos. Siempre es recomendable consultar con un médico antes de suplementarte.

¿Qué vitaminas debo tomar durante mi periodo menstrual?

Las más relevantes son el hierro (para compensar las pérdidas por sangrado), la vitamina C (que potencia la absorción del hierro), el magnesio (para el cansancio y los espasmos musculares), y las vitaminas B12 y B9 (para la energía celular). La vitamina D también puede ser importante si hay déficit diagnosticado. La pauta concreta depende de cada persona.

¿Qué vitaminas son buenas para combatir la fatiga antes de la menstruación?

En la fase premenstrual, el magnesio es especialmente relevante porque ayuda a reducir la irritabilidad, el cansancio y los calambres. La vitamina B6 apoya la síntesis de serotonina y puede mejorar el estado de ánimo. La vitamina D contribuye al equilibrio emocional. Mantener niveles adecuados de hierro y vitaminas del grupo B también marca la diferencia.