Endometriosis

Endometriosis Crónica: Síntomas, Tratamientos y Cómo Manejar el Dolor

Lo esencial

La endometriosis crónica es una enfermedad inflamatoria y hormonodependiente en la que tejido similar al endometrio crece fuera del útero, afectando a órganos como los ovarios, las trompas o el peritoneo. Se estima que afecta a un 6-10 % de las mujeres en edad reproductiva (1). Provoca dolor pélvico persistente, molestias en las relaciones sexuales, fatiga y síntomas digestivos. No tiene cura definitiva, pero un abordaje integral puede lograr la remisión de los síntomas.

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Índice

  1. 01. ¿Qué es la endometriosis crónica y cómo afecta al cuerpo?
  2. 02. Síntomas de la endometriosis crónica: más allá del dolor menstrual
  3. 03. Causas y factores de riesgo: ¿por qué se desarrolla?
  4. 04. Endometriosis crónica y fertilidad: ¿cómo afecta al embrión y a la implantación?
  5. 05. Diagnóstico correcto: ¿cómo saber si tienes endometriosis crónica?
  6. 06. Opciones de tratamiento: de la medicina tradicional a la cirugía
  7. 07. Estilo de vida y remisión: cómo reducir la inflamación en casa
  8. 08. Conclusión: un enfoque multidisciplinar para recuperar tu calidad de vida

Si convives con dolor pélvico que va más allá de las molestias menstruales habituales, si sientes que la fatiga te acompaña día tras día o si las relaciones sexuales se han convertido en una fuente de malestar, puede que la endometriosis esté detrás de lo que estás viviendo.

Se trata de una enfermedad que, lamentablemente, sigue siendo infradiagnosticada: en muchos casos pasan años desde la aparición de los primeros síntomas hasta que se obtiene un diagnóstico claro. Y eso no es culpa tuya. Este artículo te ofrece las claves para comprender qué ocurre en tu cuerpo, qué opciones de tratamiento existen y qué cambios en el estilo de vida pueden ayudarte a recuperar tu calidad de vida.

📌 Puntos clave sobre la endometriosis crónica

  • Naturaleza crónica: es una enfermedad inflamatoria y hormonodependiente que se beneficia de un abordaje integral a largo plazo, no de soluciones temporales.
  • Más allá del dolor menstrual: puede provocar dolor pélvico persistente, molestias en las relaciones sexuales, fatiga y síntomas digestivos ("Endo belly").
  • Impacto en la fertilidad: podría alterar la receptividad endometrial y la calidad de los óvulos, aunque no imposibilita el embarazo gracias a protocolos adaptados.
  • Tratamiento 360°: el manejo más efectivo combina abordaje médico o quirúrgico con alimentación antiinflamatoria, fisioterapia de suelo pélvico y cuidado de la salud mental.

¿Qué es la endometriosis crónica y cómo afecta al cuerpo?

La endometriosis es una enfermedad crónica, inflamatoria y estrógeno-dependiente en la que tejido similar al endometrio (la mucosa que recubre el interior del útero) crece fuera de la cavidad uterina (1). Estos implantes pueden localizarse en los ovarios, las trompas de Falopio, el peritoneo o, en los casos más graves, en órganos como el intestino o la vejiga.

A diferencia del endometrio normal, que se desprende cada mes con la menstruación, estos implantes ectópicos no tienen vía de salida. Eso genera una respuesta inflamatoria local que se mantiene ciclo tras ciclo, provocando adherencias, fibrosis y, con el tiempo, un estado de inflamación crónica de bajo grado que puede repercutir en todo el organismo (2).

Se estima que la endometriosis afecta entre un 6 y un 10 % de las mujeres en edad reproductiva, y la cifra podría alcanzar hasta el 30-50 % entre las mujeres que consultan por infertilidad (1).

Diferencia entre dolor menstrual temporal y dolor crónico inflamatorio

Es importante distinguir entre las molestias menstruales puntuales (que la mayoría de las mujeres experimentan en mayor o menor medida) y el dolor crónico asociado a la endometriosis. Cuando el dolor no cede con analgésicos comunes, aparece fuera del período menstrual o se intensifica con el paso de los meses, podría estar indicando algo más que una simple dismenorrea.

En la endometriosis, el dolor tiene un componente inflamatorio y neuropático: las lesiones liberan citoquinas proinflamatorias que sensibilizan los nervios de la zona pélvica, lo que explica por qué el dolor puede volverse cada vez más intenso e incluso crónico (2). Si te sientes identificada, una buena opción es consultar con un especialista en endometriosis para obtener una valoración adecuada.

Los 3 tipos o fenotipos: peritoneal, ovárica y profunda

La endometriosis se clasifica en tres fenotipos principales según la localización y la profundidad de las lesiones (1):

Tipo de endometriosis Ubicación principal Características Severidad
Peritoneal superficial Peritoneo abdominal Lesiones < 5 mm de profundidad Leve
Ovárica (endometrioma) Ovarios Quistes rellenos de sangre envejecida ("quistes de chocolate") Moderada
Profunda infiltrante (EPI) Intestino, vejiga, ligamentos pélvicos Infiltración > 5 mm en órganos Grave

La endometriosis profunda infiltrante (EPI) es la forma más grave y la que mayor impacto tiene sobre la calidad de vida y la fertilidad, ya que las lesiones pueden afectar a órganos vecinos como el recto, la vejiga o los uréteres.

Síntomas de la endometriosis crónica: más allá del dolor menstrual

Uno de los grandes retos de la endometriosis es que sus síntomas varían enormemente de una mujer a otra. Algunas experimentan dolor intenso con lesiones leves, mientras que otras con endometriosis avanzada pueden tener síntomas discretos. No obstante, existen señales que conviene conocer para poder identificar la enfermedad lo antes posible.

Dolor pélvico y dispareunia (dolor en las relaciones sexuales)

El dolor pélvico es el síntoma más frecuente de la endometriosis. Puede manifestarse de varias formas:

  • Dismenorrea severa: un dolor menstrual incapacitante que no responde a los analgésicos habituales.
  • Dolor pélvico no menstrual: molestias que persisten fuera del período, a veces de forma constante.
  • Dispareunia profunda: dolor durante o después de las relaciones sexuales, generalmente asociado a lesiones en los ligamentos uterosacros o el fondo de saco de Douglas.

Si el dolor durante las relaciones sexuales es algo que estás experimentando, te sugerimos comentarlo con tu ginecóloga o ginecólogo. No es normal que las relaciones sexuales duelan, y no tienes por qué resignarte a ello. Si sientes que el dolor pélvico domina tu día a día, puede interesarte nuestro artículo sobre El dolor asociado con el SOMP (SOP), ya que ambas patologías comparten mecanismos inflamatorios comunes.

Síntomas digestivos, urinarios y fatiga crónica

Muchas mujeres con endometriosis experimentan síntomas que van mucho más allá de la esfera ginecológica. Uno de los más característicos es el llamado "Endo belly": una distensión abdominal severa y cíclica que puede confundirse con un síndrome de intestino irritable (SII) (3).

Entre los síntomas digestivos y sistémicos más habituales se encuentran:

  • Hinchazón abdominal intensa, especialmente en la segunda mitad del ciclo
  • Dolor al defecar o al orinar, sobre todo durante la menstruación
  • Alternancia entre diarrea y estreñimiento
  • Fatiga crónica no relacionada con el esfuerzo físico, probablemente ligada a la activación constante de citoquinas inflamatorias (2)

➡️ Si la distensión abdominal es algo que te resulta familiar, te puede interesar nuestro artículo sobre Distensión abdominal y ciclo menstrual: ¿por qué ocurre?

➡️ Y si la fatiga te acompaña día tras día, quizá encuentres pistas en Fatiga y ciclo menstrual: por qué te sientes agotada y cómo recuperar tu energía

La relación entre endometriosis crónica y adenomiosis

La adenomiosis es una condición en la que el tejido endometrial crece dentro de la pared muscular del útero (miometrio), en lugar de hacerlo fuera como ocurre en la endometriosis. Ambas patologías coexisten con frecuencia y, cuando lo hacen, los síntomas tienden a ser más intensos: sangrados más abundantes, dolor más severo y mayor dificultad para concebir (4).

Si tienes endometriosis, una buena idea es que tu especialista valore también la posible presencia de adenomiosis, ya que el abordaje terapéutico puede variar.

📋 ¿Reconoces estos síntomas habituales?

  • ☐ Dolor menstrual incapacitante que no cede con analgésicos comunes
  • ☐ Dolor profundo durante o después de las relaciones sexuales
  • ☐ Hinchazón abdominal severa ("Endo belly") o molestias al defecar/orinar
  • ☐ Fatiga persistente no relacionada con el esfuerzo físico
  • ☐ Dificultad para lograr el embarazo tras 6-12 meses de búsqueda

Si te identificas con varios de estos puntos, una buena opción es consultar con un especialista en endometriosis.

Causas y factores de riesgo: ¿por qué se desarrolla?

Si alguna vez te has preguntado "¿he hecho algo para provocar esto?", la respuesta es clara: no. La endometriosis no es culpa tuya. Se trata de una enfermedad con una base genética y biológica compleja en la que intervienen múltiples factores (5).

Entre los más relevantes se encuentran:

  • Predisposición genética: el riesgo de desarrollar endometriosis es significativamente mayor cuando hay antecedentes familiares directos (madre, hermana).
  • Menstruación retrógrada: es la teoría clásica según la cual parte del flujo menstrual refluye hacia la cavidad pélvica a través de las trompas. En mujeres predispuestas, el sistema inmunitario no elimina correctamente estos fragmentos de tejido, lo que permite su implantación (5).
  • Metaplasia celómica: esta teoría propone que ciertas células del peritoneo (que provienen del mismo tejido embrionario que el endometrio) podrían transformarse espontáneamente en células de tipo endometrial bajo estímulos hormonales o inflamatorios, lo que explicaría casos de endometriosis en localizaciones poco habituales (5).
  • Desregulación inmunitaria: en condiciones normales, el sistema inmunitario reconoce y elimina el tejido endometrial que llega a la cavidad pélvica. En la endometriosis, se observa una disfunción de células clave como las natural killer uterinas y los macrófagos, lo que permite que estos implantes sobrevivan, se adhieran y sigan creciendo en lugar de ser eliminados (5,6).
  • Dominancia estrogénica: la endometriosis es una enfermedad estrógeno-dependiente. Un exceso relativo de estrógenos favorece el crecimiento de los implantes y la inflamación local.
  • Disruptores endocrinos ambientales: algunas sustancias presentes en plásticos, pesticidas o cosméticos pueden interferir con el equilibrio hormonal y contribuir a la progresión de la enfermedad.

Ninguna de estas teorías explica por sí sola todos los casos de endometriosis: hoy se entiende como una enfermedad multifactorial en la que la predisposición genética, el entorno hormonal y la respuesta inmunitaria interactúan de forma conjunta (5).

Endometriosis crónica y fertilidad: ¿cómo afecta al embrión y a la implantación?

Una de las preocupaciones más habituales cuando se recibe un diagnóstico de endometriosis tiene que ver con la fertilidad. Y es comprensible, porque la endometriosis es una de las causas más frecuentes de dificultad para concebir. Sin embargo, es importante saber que tener endometriosis no significa que no puedas quedarte embarazada. Muchas mujeres lo consiguen, ya sea de forma natural o con apoyo de técnicas de reproducción asistida.

Si estás en un proceso de búsqueda de embarazo, puede que te interese nuestro artículo sobre Cómo reconocer los síntomas de la implantación.

Inflamación y alteración de la receptividad endometrial

Para que un embrión se implante correctamente, el endometrio necesita estar en condiciones óptimas de "receptividad". En mujeres con endometriosis, las citoquinas inflamatorias (como la IL-6 y el TNF-α) pueden reducir la expresión de unas moléculas llamadas integrinas, que son esenciales para que el embrión se "enganche" a la pared uterina (6). Además, la resistencia a la progesterona que se observa con frecuencia en la endometriosis dificulta la correcta preparación del endometrio para la implantación.

Calidad ovocitaria y microambiente pélvico

El líquido peritoneal de las mujeres con endometriosis contiene concentraciones elevadas de citoquinas, proteasas y especies reactivas de oxígeno (radicales libres). Este microambiente podría afectar negativamente a la calidad de los óvulos y a la motilidad de los espermatozoides, dificultando tanto la fecundación como el desarrollo embrionario temprano (6).

Obstrucción de trompas de Falopio y adherencias

En los casos más avanzados, las adherencias y el tejido cicatricial pueden bloquear parcial o totalmente las trompas de Falopio o distorsionar la anatomía pélvica, lo que supone un obstáculo mecánico para que el óvulo y el espermatozoide se encuentren (6). En estas situaciones, la fecundación in vitro (FIV) suele ser el camino más eficaz.

Diagnóstico correcto: ¿cómo saber si tienes endometriosis crónica?

Obtener un diagnóstico de endometriosis puede ser un proceso largo y frustrante. El retraso diagnóstico medio se sitúa entre 4 y 11 años desde la aparición de los primeros síntomas (1). Si sospechas que podrías tener endometriosis, una gran opción es acudir a un profesional con experiencia específica en esta patología.

Pruebas clave: ecografía de mapeo y resonancia magnética

Las pruebas de imagen han avanzado enormemente en los últimos años:

  • Ecografía transvaginal de alta resolución (mapeo): en manos expertas, permite identificar endometriomas ováricos y, en muchos casos, lesiones profundas infiltrantes.
  • Resonancia magnética (RMN) pélvica: especialmente útil para evaluar la endometriosis profunda y las adherencias en órganos como el intestino o la vejiga.

¿Es siempre necesaria la laparoscopia diagnóstica?

La laparoscopia fue durante mucho tiempo el "estándar de oro" para diagnosticar la endometriosis. Sin embargo, la tendencia actual en ginecología especializada es reservar la cirugía para el tratamiento activo de las lesiones, no solo para el diagnóstico. Las técnicas de imagen actuales permiten, en muchos casos, establecer un diagnóstico suficientemente fiable sin necesidad de pasar por quirófano (1).

🛠️ Pasos recomendados para el diagnóstico

Paso 1: Diario de sintomatología. Anota los días de dolor, su intensidad y los síntomas digestivos durante 2-3 ciclos.

Paso 2: Consulta especializada. Acude a un ginecólogo o ginecóloga con experiencia en endometriosis.

Paso 3: Ecografía de mapeo o RMN. Solicita pruebas de imagen avanzadas para identificar adherencias o lesiones profundas.

Paso 4: Plan de tratamiento personalizado. Define junto a tu especialista si la prioridad inmediata es el alivio del dolor o la fertilidad.

Opciones de tratamiento: de la medicina tradicional a la cirugía

Tratamiento hormonal y analgésico (control de la sintomatología)

El objetivo del tratamiento hormonal es reducir la producción de estrógenos y, con ello, frenar el crecimiento de los implantes. Las opciones más habituales incluyen:

  • Antiinflamatorios no esteroideos (AINEs): para el alivio puntual del dolor.
  • Progestágenos: como el dienogest, que ayudan a suprimir el crecimiento del tejido endometriósico.
  • Anticonceptivos combinados: pueden reducir la intensidad del dolor y la frecuencia de las menstruaciones.
  • Agonistas de la GnRH: inducen un estado de supresión estrogénica temporal, reservado generalmente para casos más severos o como preparación pre-quirúrgica.

Cada tratamiento tiene sus ventajas e inconvenientes, y conviene adaptar la elección a tu situación particular y a tus objetivos (alivio del dolor, búsqueda de embarazo, etc.).

Cirugía conservadora: extirpación de lesiones y adherencias

Cuando el tratamiento médico no es suficiente o cuando existen lesiones profundas que afectan a la calidad de vida o a la fertilidad, la cirugía laparoscópica puede ser una opción muy eficaz.

Es importante señalar que la escisión (extirpación completa) de las lesiones tiende a ofrecer mejores resultados a largo plazo que la ablación (destrucción superficial), especialmente en casos de endometriosis profunda. La elección del cirujano o cirujana es determinante: conviene acudir a centros especializados en cirugía de endometriosis.

Tratamientos de reproducción asistida (FIV y ovodonación)

Para las mujeres con endometriosis que tienen dificultades para concebir de forma natural, la fecundación in vitro (FIV) es una opción con altas tasas de éxito. En algunos protocolos, se realiza una fase de supresión hormonal previa a la transferencia embrionaria para optimizar las condiciones del endometrio.

En los casos más severos, cuando la reserva ovárica se ha visto significativamente afectada, la ovodonación (utilización de óvulos de donante) puede ser una alternativa a considerar junto con el equipo médico.

Si estás en un proyecto de embarazo y buscas un aporte nutricional adaptado, el Multivitamínico Fertilidad ha sido formulado teniendo en cuenta las necesidades específicas de las mujeres que buscan concebir, y el Pack Proyecto Bebé incluye una selección de complementos compatibles con protocolos de FIV.

Estilo de vida y remisión: cómo reducir la inflamación en casa

Más allá del tratamiento médico, los hábitos de vida juegan un papel fundamental en el manejo de la endometriosis. Una parte importante del abordaje consiste en reducir el nivel general de inflamación del organismo, lo que puede contribuir a aliviar los síntomas y a mejorar la calidad de vida.

Alimentación antiinflamatoria para la endometriosis

La alimentación es una de las herramientas más potentes para modular la inflamación. Los principios generales incluyen:

  • Priorizar las verduras de hoja verde, los frutos secos, el pescado azul y las fuentes de omega-3.
  • Consumir con moderación los azúcares refinados, los alimentos ultraprocesados y el alcohol.
  • Valorar posibles sensibilidades alimentarias: algunas mujeres observan una mejoría al reducir el consumo de lácteos o gluten, aunque esto varía mucho de una persona a otra y conviene valorarlo con un profesional.
  • Aumentar la ingesta de antioxidantes: frutas y verduras de colores vivos, especias como la cúrcuma y alimentos ricos en vitaminas C y E.

➡️ Para profundizar en este tema, puede interesarte consultar estos artículos sobre Endometriosis: los alimentos que reducen la inflamación y equilibran tus hormonas y Los 10 principios de una alimentación antiinflamatoria.

Suplementación respaldada por la ciencia

Algunos suplementos han mostrado resultados prometedores en el contexto de la endometriosis, aunque siempre conviene consultarlo con un profesional antes de iniciar cualquier suplementación:

Suplemento Evidencia Beneficio observado
N-Acetilcisteína (NAC) Estudio prospectivo, pauta de 600 mg (3 comprimidos/día) durante 3 días consecutivos a la semana, durante 3 meses (7) Posible reducción del tamaño de endometriomas y del dolor pélvico
Omega-3 (EPA/DHA) Metaanálisis de ECA (8) Reducción de marcadores inflamatorios (IL-6, TNF-α, PCR)
Vitaminas antioxidantes (C y E) Metaanálisis de ECA (9) Posible reducción del dolor pélvico asociado a la endometriosis
Vitamina D Estudio observacional (10) Asociación entre niveles bajos y mayor severidad del dolor

En cuanto al omega-3, un metaanálisis reciente de cinco ensayos clínicos controlados observó que los ácidos grasos omega-3 podían reducir de forma significativa la respuesta inflamatoria en pacientes con endometriosis (8). Otro estudio de cohorte encontró que la suplementación con omega-3, añadida al tratamiento convencional, se asoció con una mejoría del dolor y de la calidad de vida (11).


Si buscas un omega-3 de calidad, el suplemento Omega 3 de SOVA ha sido formulado con un ratio EPA/DHA estudiado y un índice TOTOX entre los más bajos del mercado.

En cuanto a la N-Acetilcisteína (NAC), un estudio prospectivo con una pauta de 600 mg (3 comprimidos al día) durante 3 días consecutivos por semana, mantenida durante 3 meses, observó que la NAC podría contribuir a reducir el tamaño de los endometriomas ováricos, el dolor asociado y los niveles de CA125 (7). Se necesitan más estudios para confirmar estos resultados, pero la NAC emerge como una opción complementaria interesante.

Si la endometriosis va acompañada de dolor menstrual intenso, el Bye Painful Periods ha sido pensado específicamente para acompañar a las mujeres que sufren menstruaciones dolorosas. Y si buscas un aporte de magnesio de alta biodisponibilidad para apoyar la relajación muscular y el sistema nervioso, el Bisglicinato de Magnesio es una opción a considerar.

Ejercicio adaptado y salud del suelo pélvico

El movimiento regular tiene un efecto antiinflamatorio demostrado y puede ayudar a mejorar la gestión del dolor crónico. Sin embargo, en el contexto de la endometriosis, conviene adaptar el tipo de ejercicio a las necesidades individuales:

  • Actividades de bajo impacto como caminar, nadar, yoga o pilates suelen ser bien toleradas y contribuyen a reducir el estrés.
  • La fisioterapia de suelo pélvico es especialmente relevante: muchas mujeres con endometriosis desarrollan hipertonía pélvica (exceso de tensión en la musculatura del suelo pélvico) que agrava el dolor. Un fisioterapeuta especializado puede trabajar sobre los puntos gatillo y ayudar a desactivar este componente del dolor (2).

No hay que olvidar tampoco el papel de la salud mental. El dolor crónico, la fatiga y las dificultades reproductivas pueden afectar profundamente al bienestar emocional. Si sientes que la endometriosis está impactando tu estado de ánimo, puede interesarte nuestro artículo sobre Síndrome Ovárico Metabólico Poliendócrino SOMP (SOP): su impacto en la salud mental de las mujeres afectadas, ya que muchos de los mecanismos emocionales son compartidos.

Conclusión: un enfoque multidisciplinar para recuperar tu calidad de vida

La endometriosis crónica es una enfermedad compleja, pero no tiene por qué definir tu vida. Con el abordaje adecuado, es posible reducir significativamente los síntomas, proteger tu fertilidad y mejorar tu bienestar general.

Lo más importante es no quedarte sola frente a esta enfermedad. Una gran opción es buscar un equipo médico especializado (ginecología, cirugía de endometriosis, nutrición, fisioterapia de suelo pélvico, apoyo psicológico) que pueda ofrecerte un plan de tratamiento verdaderamente personalizado. Y si necesitas una guía más amplia sobre la enfermedad, te invitamos a consultar nuestra Guía sobre la endometriosis: síntomas, diagnóstico y tratamientos.

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Aviso médico

La información contenida en este artículo tiene un propósito exclusivamente educativo e informativo. No constituye ni reemplaza el diagnóstico, consejo o tratamiento médico profesional. Consulta siempre con un médico o especialista calificado ante cualquier duda sobre tu salud o antes de iniciar cualquier cambio en tu alimentación, ejercicio o medicación.


Glosario
  • Endometriosis: enfermedad crónica en la que tejido similar al endometrio crece fuera del útero, provocando inflamación y dolor. = Endometriosis: enfermedad crónica en la que tejido similar al endometrio crece fuera del útero, provocando inflamación y dolor.
  • Endometrio: mucosa que recubre el interior del útero y que se desprende cada mes con la menstruación = Endometrio: mucosa que recubre el interior del útero y que se desprende cada mes con la menstruación
  • Estrógeno-dependiente: condición cuyo desarrollo y progresión depende de los niveles de estrógenos en el organismo. = Estrógeno-dependiente: condición cuyo desarrollo y progresión depende de los niveles de estrógenos en el organismo.
  • Endometrioma: quiste ovárico formado por tejido endometriósico, también llamado "quiste de chocolate" por el color de su contenido. = Endometrioma: quiste ovárico formado por tejido endometriósico, también llamado "quiste de chocolate" por el color de su contenido.
  • Adenomiosis: condición en la que tejido endometrial crece dentro de la pared muscular del útero (miometrio). = Adenomiosis: condición en la que tejido endometrial crece dentro de la pared muscular del útero (miometrio).
  • Dismenorrea: dolor menstrual intenso, generalmente tipo cólico, que puede ser incapacitante. = Dismenorrea: dolor menstrual intenso, generalmente tipo cólico, que puede ser incapacitante.

Referencias científicas

  1. Smolarz B, Szyłło K, Romanowicz H. Endometriosis: Epidemiology, Classification, Pathogenesis, Treatment, and Genetics (Review of Literature). Int J Mol Sci. 2021;22(19):10554. PMID: 34638893. DOI: 10.3390/ijms221910554
  2. Chantalat E, Valera MC, Vaysse C et al. Endometriosis Uncovered: From Chronic Inflammation to Reproductive Dysfunction and Impaired ART Outcomes. Medicina (Kaunas). 2025;61(5). PMID: 42195138. DOI: 10.3390/medicina61050790
  3. Velho RV, Werner F, Mechsner S. Endo Belly: What Is It and Why Does It Happen? A Narrative Review. J Clin Med. 2023;12(22):7176. PMID: 38003616. DOI: 10.3390/jcm12227176
  4. Wang MH, Chen JH, Qi XY et al. Global prevalence of adenomyosis and endometriosis: a systematic review and meta-analysis. Reprod Biol Endocrinol. 2025;23:145. PMID: 41257733. DOI: 10.1186/s12958-025-01483-z
  5. Lamceva J, Uljanovs R, Strumfa I. The Main Theories on the Pathogenesis of Endometriosis. Int J Mol Sci. 2023;24(5):4254. PMID: 36901554. DOI: 10.3390/ijms24054254
  6. Sarli V, Papageorgiou C, Christodoulaki C, Panagopoulos P, Machairiotis N. Endometriosis-Associated Implantation Failure: Pathophysiology, Biomarkers, and Emerging Therapeutic Strategies. Cureus. 2026;18(7):e113299. PMID: 42634624. DOI: 10.7759/cureus.113299
  7. Anastasi E, Scaramuzzino S, Viscardi MF et al. Efficacy of N-Acetylcysteine on Endometriosis-Related Pain, Size Reduction of Ovarian Endometriomas, and Fertility Outcomes. Int J Environ Res Public Health. 2023;20(6):4686. PMID: 36981595. DOI: 10.3390/ijerph20064686
  8. Liu E, Wang Q, Bai Y et al. Effect of omega-3 polyunsaturated fatty acid on endometriosis. Clinics (Sao Paulo). 2025;80:100579. PMID: 40273491. DOI: 10.1016/j.clinsp.2025.100579
  9. Zheng SH, Chen XX, Chen Y et al. Antioxidant vitamins supplementation reduce endometriosis related pelvic pain in humans: a systematic review and meta-analysis. Reprod Biol Endocrinol. 2023;21:79. PMID: 37644527. DOI: 10.1186/s12958-023-01126-1
  10. Baglar I, Sanlikan F, Keles E, Sasmaz A, Karakas Soylu K, Api M. Vitamin D deficiency and pain severity in endometriosis: a phenotype-based retrospective observational study. BMC Womens Health. 2026;26:398. PMID: 42210340. DOI: 10.1186/s12905-026-04542-8
  11. Huang W, Zhou J, Zhu C, Ni DD. Omega-3 polyunsaturated fatty acid intake and pain, inflammatory cytokines, and quality of life in endometriosis. Front Nutr. 2026;13:1768244. PMID: 41859665. DOI: 10.3389/fnut.2026.1768244
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FAQ

¿Cómo se cura la endometritis crónica y en qué se diferencia de la endometriosis?

La endometritis crónica (con "t") es una inflamación persistente de la mucosa uterina causada por una infección bacteriana, a diferencia de la endometriosis (con "s"), que es una enfermedad inflamatoria hormonal. La endometritis crónica se trata mediante antibioterapia específica prescrita tras una biopsia endometrial o cultivo. Con el tratamiento antibiótico adecuado, la endometritis crónica se cura en más del 90 % de los casos.

¿Cuáles son los 3 tipos de endometriosis?

Los tres fenotipos clínicos de la endometriosis son: la endometriosis peritoneal o superficial, que aparece como lesiones pequeñas en el peritoneo; la endometriosis ovárica (endometrioma), que se manifiesta como quistes rellenos de sangre envejecida ("quistes de chocolate") en los ovarios; y la endometriosis profunda infiltrante (EPI), la forma más grave, donde las lesiones penetran más de 5 mm y pueden afectar a órganos como el recto, la vejiga o los ligamentos uterosacros (1).

¿Qué es lo más grave de la endometriosis?

La forma más grave es la endometriosis profunda infiltrante (EPI) y sus complicaciones a largo plazo: infiltración en órganos vitales (intestino, vejiga, uréteres), infertilidad asociada a adherencias y a un entorno inflamatorio perjudicial para la implantación embrionaria, y en casos avanzados, obstrucción renal o intestinal que puede requerir cirugía compleja.

¿La endometriosis crónica tiene cura definitiva?

Actualmente no existe una cura definitiva, pero la endometriosis es controlable. Un tratamiento combinado (médico, quirúrgico y basado en hábitos de vida) puede permitir la remisión de los síntomas y una buena calidad de vida. La clave está en encontrar un abordaje integral adaptado a cada mujer.