Índice
El Síndrome Ovárico Metabólico Poliendócrino SOMP (SOP) es un trastorno complejo que afecta tanto al sistema reproductivo como al metabolismo de la mujer. Es frecuente en mujeres en edad fértil, y se estima que afecta a entre el 8 y el 13% de ellas en España.
Más allá de los síntomas más conocidos, como los desequilibrios hormonales, los ciclos menstruales irregulares, el acné o el hirsutismo, el SOMP (SOP) tiene un impacto profundo en la salud mental de quienes lo padecen.
Este artículo quiere explorar esa dimensión del SOMP (SOP) que muchas veces pasa desapercibida: su relación con la salud mental, y también darte algunas pautas para aliviar tus síntomas y ganar en serenidad.
Breve repaso sobre el SOMP (SOP)
El SOMP (SOP) es un desequilibrio hormonal que afecta a las mujeres. Puede aparecer desde la pubertad o más adelante, especialmente tras dejar la anticoncepción. Hoy se estima que este trastorno afecta a 1 de cada 7 mujeres con menstruación en España. Es una patología compleja que afecta tanto al funcionamiento del sistema reproductivo (ovarios) como al organismo en su conjunto (desequilibrios en la producción de hormonas de la hipófisis, las suprarrenales y el páncreas, entre otras).
Los síntomas más frecuentes del SOMP (SOP) son: ausencia de ciclo menstrual o ciclos muy irregulares, acné, vello excesivo, dificultad para perder peso, caída del cabello, infertilidad, cambios de humor, etc. Recuerda que cada SOMP (SOP) es único y no tienes por qué experimentar todos estos síntomas a la vez (¡menos mal!) !
Nuestro artículo sobre los síntomas del SOMP (SOP) te contará mucho más.
Hoy vamos a centrarnos en las posibles consecuencias del SOMP (SOP) sobre tu salud mental y en algunos consejos para que te sientas mejor por dentro y por fuera. 😉

La relación entre el SOMP (SOP) y tu salud mental
El SOMP (SOP) es un trastorno complejo que te acompaña a lo largo de toda tu vida. Como ocurre con muchas enfermedades crónicas, el peso de sus síntomas puede tener un impacto importante en tu estado de ánimo, tu bienestar emocional y tu capacidad para gestionar el estrés.
Los retos emocionales vinculados al SOMP (SOP)
El impacto del diagnóstico
El diagnóstico del SOMP (SOP) muchas veces llega como un golpe. No entender del todo las implicaciones de la patología, y a veces recibir información que genera angustia (infertilidad, tratamientos de reproducción asistida…) puede afectar negativamente a tu salud mental (1). Aceptar la enfermedad y sus síntomas lleva tiempo, y si tú también tienes SOMP (SOP), es posible que pases por fases de incredulidad, enfado o incluso negación. El diagnóstico también puede venir acompañado de estigmatización ("si tienes SOMP (SOP) es porque tienes sobrepeso") y de malentendidos que aumentan la carga emocional. La incertidumbre sobre el futuro puede generarte ansiedad, y eso es completamente normal. En SOVA estamos aquí para acompañarte en estos procesos, que a veces duelen. 🤗
Síntomas que afectan a la autoestima
Otra fuente de malestar emocional relacionado con el SOMP (SOP) son los síntomas físicos del síndrome, como el acné, el hirsutismo (puedes consultar nuestro artículo sobre vello excesivo y SOMP (SOP)), la caída del cabello o la dificultad para perder peso. Todo esto puede afectar a la imagen que tienes de ti misma y generar complejos y sensaciones de malestar, así como dificultades para sentirte a gusto en tu propio cuerpo. También es posible que sientas una presión social que te empuja a querer minimizar a toda costa unos síntomas que se consideran estéticamente inaceptables, especialmente en una mujer.
La falta de ciclo regular, o de ciclo en absoluto, también puede generar complejos y la sensación de no ser "normal", de ser diferente a otras mujeres que no tienen problemas con su menstruación. No tener la regla con regularidad puede alterar tu relación con tu feminidad, haciéndote sentir que no eres suficientemente "mujer", porque tu sistema reproductivo no funciona como debería. Esto puede generar preocupaciones sobre tu fertilidad y sobre la posibilidad de concebir de forma natural.
El impacto emocional de la posible infertilidad
Los retos emocionales ligados a la infertilidad que puede asociarse al SOMP (SOP) también tienen consecuencias negativas en la salud mental: aumento de la carga mental (tratamientos de fertilidad, citas médicas, seguimiento del ciclo…), sentimiento de culpa por no poder quedarse embarazada (¿qué he hecho mal?), dificultad para entender lo que está pasando (¿por qué me pasa esto a mí?). Si no consigues quedarte embarazada de forma natural, los tratamientos médicos (tratamientos de fertilidad, reproducción asistida, FIV) pueden alterar tu equilibrio hormonal y desencadenar cambios de humor y una mayor inestabilidad emocional (2). Recuerda que puedes quedarte embarazada de forma natural aunque tengas SOMP (SOP).
Como vemos, el SOMP (SOP) conlleva una gran carga emocional que puede afectar a tu salud mental a largo plazo. Pero además, el SOMP (SOP) implica disfunciones físicas que alteran tu equilibrio interno y pueden repercutir en tu bienestar psicológico.
Las consecuencias fisiológicas del SOMP (SOP) que influyen en tu salud mental
Las fluctuaciones hormonales y su impacto en la salud mental
Numerosas investigaciones han intentado establecer la relación entre los desequilibrios hormonales del SOMP (SOP) y los síntomas emocionales que experimentan quienes lo padecen. Un estudio evidenció un mayor riesgo de desarrollar síntomas como ansiedad o depresión en personas con resistencia a la insulina, algo muy habitual en el SOMP (SOP) (3).
Otro estudio detectó una mayor tendencia a la depresión en adolescentes con SOMP (SOP), en relación con el exceso de hormonas masculinas (4). De hecho, el exceso de andrógenos (entre ellos la testosterona) se ha asociado con una mayor tendencia a la irritabilidad, el bajón emocional y los cambios de humor frecuentes. Las mujeres con SOMP (SOP) también pueden experimentar un desequilibrio en la producción de progesterona, causado por una relación alterada entre las hormonas LH y FSH (LH permanentemente elevada). Esta insuficiencia de progesterona (en calidad o en cantidad) tiene consecuencias sobre tu estado mental, ya que en niveles fisiológicos esta hormona actúa como estabilizadora del humor, lo que aumenta el riesgo de desarrollar un Síndrome Premenstrual más intenso (5).
La influencia del SOMP (SOP) en el funcionamiento de tu cerebro
El SOMP (SOP) también puede influir en la química de tu cerebro, es decir, puede modificar la producción de neurotransmisores (los mensajeros que comunican las neuronas entre sí) necesarios para regular nuestro estado de ánimo, como la dopamina o la serotonina. Un estudio mostró que las personas con SOMP (SOP) que sufrían depresión o ansiedad presentaban niveles bajos de serotonina (6). Otra investigación reveló que el SOMP (SOP) probablemente guarda relación con un desequilibrio en la comunicación entre el hipotálamo, la hipófisis (en el cerebro) y las suprarrenales, lo que lleva a estas últimas a producir más cortisol y altera la respuesta emocional.
Estrés crónico y SOMP (SOP)
Cuando el cuerpo está expuesto a un estrés prolongado, la producción de las hormonas del estrés se desregula y el nivel de cortisol en sangre (hormona liberada por las suprarrenales, unas pequeñas glándulas situadas encima de los riñones) aumenta de forma desproporcionada. Esto tiene consecuencias negativas tanto para el cuerpo como para la salud mental: hipertensión, problemas cardíacos, aumento de peso, inflamación crónica, irritabilidad, espasmos, etc. (7) Se han detectado niveles anormalmente elevados de cortisol en mujeres con SOMP (SOP), lo que relaciona el aumento de los marcadores de estrés con cambios físicos como la acumulación de grasa abdominal y el aumento del perímetro de la cintura (8). El estrés crónico también tiene el efecto de agravar los síntomas del SOMP (SOP): aumenta la inflamación, la resistencia a la insulina y la producción de andrógenos (9). Este empeoramiento de los síntomas contribuye al deterioro de la imagen personal, que a su vez genera más estrés crónico, creando así un círculo vicioso.
El impacto del SOMP (SOP) en la salud mental viene, por tanto, tanto de la carga emocional asociada a la gestión de la enfermedad, como de los desequilibrios hormonales propios del síndrome. A continuación hablaremos del coste social de tener SOMP (SOP) y sus consecuencias en tu salud mental.
Estigmatización social y SOMP (SOP)
Con frecuencia, el SOMP (SOP) modifica tu apariencia: aumento de peso, vello excesivo, caída del cabello o acné. Estas características entran en conflicto con los cánones de belleza de nuestra sociedad, que tolera mal la diferencia. En nuestro entorno social, el SOMP (SOP) suele estar rodeado de mitos e ideas equivocadas como: "solo tienes que comer mejor y hacer ejercicio y adelgazarás", "hazte la depilación definitiva para el vello", "¿has ido al dermatólogo por el acné?" o "¿has probado tal marca de cosméticos/suplementos para tus problemas?", etc. Estos prejuicios pueden ejercer una presión psicológica importante y tener efectos negativos sobre tu confianza y tu salud mental, agravando además los síntomas del SOMP (SOP).
El SOMP (SOP) también puede afectar a tu fertilidad y a los planes de futuro en pareja, generando una distancia con quienes te rodean y su propio recorrido vital (formar una familia). Tanto si deseas tener hijos como si no, la presión social en torno a los modelos tradicionales de fertilidad puede generar sentimientos de vergüenza y aislamiento, intensificando la estigmatización que puedes vivir. Esta situación puede crear un círculo vicioso que afecta a tu autoestima y agrava el impacto psicológico del SOMP (SOP).
Esta estigmatización social puede tener consecuencias muy serias: varios estudios han evidenciado una mayor tasa de conductas autolesivas o pensamientos suicidas en mujeres con SOMP (SOP), en comparación con la media (10). Además, las personas diagnosticadas presentan una tasa de suicidio hasta 7 veces mayor que las mujeres sin SOMP (SOP).
En esta primera parte hemos visto que el SOMP (SOP) puede venir acompañado de una importante carga emocional ligada al diagnóstico y a los síntomas del síndrome, con consecuencias directas sobre tu salud mental. Y también que los desajustes hormonales del SOMP (SOP) pueden alterar el funcionamiento del cerebro y del sistema de respuesta al estrés, impactando igualmente en tu bienestar psicológico.
A pesar de estos datos, en la segunda parte del artículo veremos cómo puedes actuar para mejorar tu salud mental y sentirte mejor en tu cuerpo y en tu cabeza, incluso con SOMP (SOP). 🙂

¿Cómo cuidar mi salud mental con el SOMP (SOP)?
Hemos visto que el SOMP (SOP) puede tener un impacto importante en tu salud mental, pero no tiene por qué ser así para siempre. Al igual que con el resto de síntomas, te damos algunas pautas para ayudarte a ganar serenidad.
La importancia del seguimiento médico en el SOMP (SOP)
Ante todo, queremos recordarte la importancia de estar acompañada por profesionales de la salud para los síntomas generales de tu SOMP (SOP) (médico de cabecera, ginecóloga, matrona o endocrinóloga), para beneficiarte de un seguimiento regular de la evolución de la patología y limitar sus consecuencias a largo plazo (riesgo de diabetes tipo 2, problemas cardíacos, abortos, hipertensión durante el embarazo, etc.). Estos profesionales podrán establecer un diagnóstico completo y, sobre todo, descartar otras posibles causas de los síntomas que no estén relacionadas con el SOMP (SOP). Para saber más sobre el SOMP (SOP) y su diagnóstico, consulta nuestra guía completa disponible en nuestra web.
También puedes encontrar en nuestro Instagram recomendaciones de profesionales de la salud especializados en SOMP (SOP).
Asimismo, puedes consultar a un profesional de la salud mental para que te ayude a gestionar mejor los síntomas físicos y psicológicos de la enfermedad, ya sea un psiquiatra, psicólogo/a o psicoterapeuta. Es fundamental no quedarse sola con un malestar profundo que, como hemos visto, puede tener consecuencias graves si no se aborda (desarrollo de trastornos psicológicos, pensamientos suicidas).
En casos de gran malestar psicológico (depresión, crisis de ansiedad, fobias…), los médicos y psiquiatras podrán prescribirte tratamientos farmacológicos que te ayuden a aliviar los síntomas a corto plazo mientras trabajas en mejorar tu salud mental con apoyo profesional.
Además del seguimiento médico, también es muy valioso que estés lo mejor informada posible sobre tu patología y sus consecuencias, para poder vivir mejor con ella. Te explicamos por qué.
La importancia de informarse y concienciarse sobre el SOMP (SOP)
Para entender mejor lo que te pasa, es fundamental informarte todo lo posible sobre el SOMP (SOP), sus síntomas y su manejo. Estar bien informada puede animarte a consultar a un profesional ante los primeros síntomas, lo que permite una intervención médica temprana, clave para reducir el riesgo de complicaciones a largo plazo. Conocer el SOMP (SOP) y sus consecuencias también te ayudará a entender mejor los tratamientos que te puedan recetar, haciendo que sean más eficaces. Y te permitirá ser protagonista activa de tu propio proceso, mejorando tu calidad de vida y tu salud mental.
También te aconsejamos que, en la medida de lo posible, te acompañe alguien de tu entorno (pareja, familiar, amistad) en tus citas médicas: lo importante es no estar sola en este proceso. Además, compartir tu experiencia con quienes te rodean, ya sean personas cercanas o conocidas, ayudará a romper tabúes en torno a esta patología y facilitará que comprendan mejor lo que vivís. La sensibilización fomenta una actitud más empática hacia los aspectos físicos y mentales de tu experiencia. Hablar de tu proceso también contribuye a formar mejor a los profesionales de la salud para una atención más completa del SOMP (SOP) y a impulsar enfoques más holísticos. Puede ocurrir que tu entorno no entienda lo que vives o minimice el impacto del SOMP (SOP) en tu día a día, por eso es importante que puedas encontrar apoyo en personas que sí te comprendan.
Hábitos para mejorar tu salud mental con el SOMP (SOP)
Para sentirte mejor por dentro, puedes empezar trabajando en reducir los síntomas físicos del SOMP (SOP) incorporando ciertos cambios en tu estilo de vida. Uno de ellos es la alimentación, que idealmente será antiinflamatoria y de índice glucémico bajo. Para ayudarte a adaptar tu dieta al SOMP (SOP), hemos escrito 1 artículo en nuestro blog: Las bases de la alimentación con SOMP (SOP),
También te recomendamos incorporar más movimiento a tu rutina diaria (re)introduciendo actividades físicas y deportivas adaptadas al SOMP (SOP) que te ayudarán a mejorar la imagen que tienes de ti misma y de tu cuerpo. Estas prácticas también tienen un impacto positivo en la salud mental (para saber más, descárgate nuestro e-book gratuito.
Puedes integrar en tu día a día prácticas de bienestar como el yoga, la relajación o la coherencia cardíaca (entre otras), para reducir el impacto del estrés crónico en tu organismo y, con ello, la intensidad de tus síntomas. En próximos artículos te contaremos más sobre técnicas de gestión del estrés adaptadas al SOMP (SOP). Por supuesto, puedes apoyarte en profesionales de la salud como un dietista, nutricionista, naturópata especializado/a, sofróloga o coach deportivo para poner en marcha estos cambios.
Para mejorar tu estado de ánimo y tu salud mental, te proponemos también estas actividades:
- El journaling: un hábito que consiste en llevar un "diario" (en papel o digital) donde anotar regularmente tus pensamientos y emociones. También puedes añadir collages, dibujos o decoraciones que te hagan sentir bien para potenciar el efecto positivo de la escritura. Te ayudará a reducir la ansiedad, gestionar mejor tus emociones y frenar el flujo de pensamientos negativos, entre otras cosas.
- Pasear por la naturaleza: conectar con la naturaleza, ya sea un parque cercano, el bosque, la orilla del mar o un sendero verde, te ayudará a despejar la mente, centrar tu atención en algo distinto a tus pensamientos negativos y oxigenarte. Algunos estudios han demostrado que pasear por entornos naturales tiene un impacto positivo en síntomas como la ansiedad o incluso la depresión (11).
- Las afirmaciones positivas: se basan en la idea de que las palabras que usas pueden tener un impacto significativo en tu estado de ánimo y en la percepción que tienes de ti misma. Incorporar afirmaciones positivas a tu rutina diaria puede reforzar tu confianza, cultivar una actitud optimista y favorecer tu bienestar emocional. Algunos ejemplos: "Soy capaz de superar los obstáculos", "Me merezco lo mejor" o "Estoy rodeada de amor y positividad". También puedes encontrar afirmaciones grabadas (gratuitas) en aplicaciones como YouTube, Spotify o Deezer. Su impacto positivo en la imagen que tienes de ti misma ha sido demostrado. (12)
- Una sesión de fotos: para reconectar con tu cuerpo y reconciliarte con tu imagen, te proponemos hacerte (o que te regalen) una sesión de fotos en la que seas tratada como la estrella que eres. 😘 Verte desde otro ángulo puede ayudarte a tener una relación más tranquila con tu cuerpo y a liberar las emociones negativas que habías asociado a él (enfado, tristeza, frustración…).
- Una detox digital: lo sabemos, hoy en día todas estamos en redes sociales. Pasamos buena parte del día haciendo scroll entre imágenes de "cuerpos perfectos" retocados, "vidas de ensueño" y "consejos para convertirte en tu mejor versión". Este tipo de contenido puede aumentar tus pensamientos negativos sobre tu imagen, tu experiencia personal y las dificultades que enfrentas. Hacer una "pausa digital" una o dos veces al año (por ejemplo durante las vacaciones) te permitirá tomar distancia de las redes y apreciar más tu propio día a día.
- Practicar la gratitud: cada día, intenta identificar 3 cosas positivas que te generen gratitud. No hace falta que sean cosas extraordinarias; puede ser simplemente "tu mascota", "una bebida que te reconforta" o "la sonrisa de alguien que te has cruzado". Centrarte en esas cosas positivas te ayudará a poner el foco en todo lo que ya tienes en tu vida, en lugar de en lo que te falta. Esta práctica contribuye a reducir la ansiedad, los pensamientos negativos y el nivel de estrés.
- Contenido que te haga sentir bien: todo lo que escuchas y ves influye en tus emociones y pensamientos. Por eso, te recomendamos consumir más contenido que te haga sentir bien y te genere emociones positivas: películas y series de comedia o románticas, libros, podcasts, vídeos de YouTube o música que te ponga de buen humor. Dejamos de lado los contenidos angustiosos, deprimentes y estresantes (noticias, películas y series violentas, podcasts de crímenes, etc.). Y te animamos también a dejar de seguir las cuentas que puedan hacerte sentir inferior, o a alejarte de personas cuyo comportamiento o palabras resulten tóxicos para ti.
Por último, también puedes apoyar tu salud mental haciendo curas de ciertos complementos alimenticios que pueden ayudarte en paralelo a los cambios en tu estilo de vida.

4 complementos alimenticios útiles para mejorar tu salud mental
Hoy nos centraremos en 3 complementos especialmente relevantes para la salud mental: el magnesio, la vitamina D y las plantas adaptógenas.
El magnesio
El magnesio tiene un papel esencial en el mantenimiento de la salud mental. Como cofactor en numerosas reacciones del organismo, contribuye al equilibrio del sistema nervioso y a la síntesis de neurotransmisores como la serotonina (que favorece el bienestar), los cuales influyen directamente en tu estado de ánimo. Mantener niveles adecuados de magnesio se asocia con una reducción del estrés, la ansiedad y la depresión (14). Además, el magnesio favorece la relajación muscular (15), lo que puede ayudar a aliviar los síntomas físicos del estrés.
Una cura de varios meses de magnesio podría ayudarte a mejorar tu salud mental. Por eso, en SOVA te proponemos nuestro complemento Bisglicinato de Magnesio - Alta Biodisponibilidad, que puede ayudarte a reducir el cansancio, bajar los niveles de estrés y contribuir a un funcionamiento psicológico normal.
La vitamina D
Conocida como la "vitamina del sol", la vitamina D es esencial para el buen funcionamiento del cerebro. Está implicada en la regulación de la síntesis de neurotransmisores como la serotonina, la dopamina y la noradrenalina, que tienen un papel clave en la regulación del estado de ánimo y el bienestar emocional. La deficiencia de vitamina D se ha asociado a trastornos del estado de ánimo como la depresión (16). Además de la exposición solar, la vitamina D se encuentra en ciertos pescados grasos, huevos y complementos alimenticios.
Las plantas adaptógenas
Las plantas adaptógenas han despertado un interés creciente por sus propiedades beneficiosas para la gestión del estrés. Actúan equilibrando las respuestas fisiológicas del cuerpo ante el estrés, lo que puede tener efectos positivos en la salud mental. La ashwagandha, por ejemplo, es conocida por sus efectos calmantes y su potencial para reducir el estrés. Ayuda al cuerpo a adaptarse a situaciones estresantes, regulando así las hormonas del estrés como el cortisol. El azafrán, por su parte, es reconocido por sus propiedades antidepresivas, ya que estimula la producción de serotonina, el neurotransmisor asociado al bienestar emocional (17).
En SOVA te proponemos la cura de Serenity Support - Relajación y buen humor. Formulado con cuidado, contiene ingredientes de calidad como ashwagandha ecológica, azafrán Moodreal® y melisa para calmar la mente. Incluye también Griffonia Simplicifolia (fuente de L-5-HTP), GABA, L-glutatión reducido, bayas de schisandra, trans-resveratrol y acetil L-carnitina HCL, que ayudan a mantener un estado de bienestar mental y a favorecer el buen humor.
Adoptar un enfoque holístico
En resumen, hemos visto que el SOMP (SOP) puede influir en tu salud mental de varias maneras:
- esta patología conlleva una gran carga emocional (gestión de los síntomas, posible infertilidad);
- los síntomas físicos del SOMP (SOP) alteran el funcionamiento de las hormonas del estrés y del cerebro, favoreciendo la ansiedad y la depresión;
- la estigmatización social de los síntomas también puede generar sensaciones de malestar y aislamiento.
A pesar de todo esto, existe la posibilidad real de mejorar la calidad de vida gracias a un enfoque holístico en el abordaje del SOMP (SOP). Integrando intervenciones médicas, apoyo psicológico, cambios en el estilo de vida y estrategias de autocuidado, es posible atender tanto los aspectos físicos como los mentales del SOMP (SOP). Un enfoque holístico permite tratar no solo los síntomas físicos del SOMP (SOP), sino también las repercusiones psicológicas que puede generar esta condición. Tus profesionales de la salud, tu familia y la sociedad en su conjunto tienen un papel crucial que desempeñar para acompañarte y comprenderte.
¡No perdamos la esperanza! La creciente concienciación en torno al SOMP (SOP) contribuye a una comprensión más profunda de la patología. La investigación avanza y no perdemos la esperanza de ver algún día un tratamiento específico para el SOMP (SOP). Juntas podemos construir un futuro en el que el SOMP (SOP) no se trate simplemente como un conjunto de síntomas físicos, sino en el que las necesidades mentales y emocionales de quienes lo viven también sean reconocidas y atendidas.
Referencias científicas
Más de 50 000 mujeres ya forman parte de nuestra comunidad y nos lo demuestran con un 4,7/5 de calificación (3300+ reseñas que hablan por sí solas). Nuestros complementos nacen en laboratorios franceses con ingredientes limpios, seleccionados con cuidado, y potenciados con activos patentados que realmente funcionan.
Al servicio de las mujeres que conviven con desajustes hormonales. SOVA es el apoyo que nos hubiese gustado tener a nuestro lado: esa mano que te acompaña ofreciéndote información clara y productos adaptados, limpios y eficaces.