Índice
- 01. El dolor: ¿cómo funciona?
- 02. La calidad de vida relacionada con la salud o HRQoL
- 03. ¿Cuáles son los dolores más frecuentes con el SOMP (SOP)?
- 04. Los factores que agravan los dolores del SOMP (SOP)
- 05. Nuestros mejores consejos para gestionar los dolores asociados al SOMP (SOP)
- 06. La micronutrición, una ayuda frente a los dolores del SOMP (SOP)
- 07. Cuídate
¿Tienes SOMP (SOP) y sufres dolores sin saber muy bien a qué están relacionados?
Por más que lo comentas con quienes te rodean, nadie los toma en serio y no sabes cómo aliviarlos. No te preocupes: el dolor es un síntoma del SOMP (SOP) muy frecuente y, sin embargo, poco visible. ¡Quédate, que te lo explicamos todo!
Psst! ¿Quieres profundizar más en este tema? Al final del artículo encontrarás todas las referencias útiles para entenderlo mejor.
El dolor: ¿cómo funciona?
¿Qué es el dolor y, sobre todo, para qué sirve? Según la International Association for the Study of Pain (1), que reúne a médicos e investigadores especializados, se trata de una "experiencia sensorial Y emocional desagradable relacionada con una lesión tisular real o potencial."
Ante un dolor, un golpe o una quemadura inminente, el organismo envía una señal eléctrica al cerebro para alertarlo del peligro. Funciona un poco como un sistema de alarma que nos protege.
Estudios recientes destacan la clara relación entre la percepción del dolor y el impacto emocional que tiene sobre la persona que lo experimenta. Por eso el dolor es siempre una experiencia subjetiva, y cada persona no lo siente con la misma intensidad.
Hoy en día, la mejor manera de evaluar la percepción del dolor es pedir a la persona que lo puntúe del 1 al 10.
A eso se han dedicado decenas de equipos de investigación que han querido entender cómo perciben el dolor las mujeres con SOMP (SOP). ¡En este artículo te lo contamos todo!

La calidad de vida relacionada con la salud o HRQoL
Cuando se habla del síndrome de ovario poliquístico, lo que más se escucha es: hiperandrogenismo, vello excesivo, caída del cabello, dificultad para perder peso, problemas de fertilidad... Pero ¿se habla suficiente de los dolores que también forman parte del día a día de quienes tienen este síndrome?
Numerosos estudios señalan la falta de atención a este síntoma, que sin embargo afecta a la calidad de vida de más de una de cada siete mujeres.
Una investigación realizada en 2022 por un equipo de científicos chinos demuestra que las mujeres con SOMP (SOP) tienen una mayor sensibilidad al dolor (2). El equipo revisó más de un centenar de estudios sobre el tema realizados en los últimos diez años. Todos ellos se basaron en un cuestionario HRQoL, traducido como "calidad de vida relacionada con la salud", que fue cumplimentado por cientos de pacientes con SOMP (SOP).
Este cuestionario permite entender cómo un problema de salud puede afectar a la calidad de vida en distintas situaciones: vida en pareja y/o sexual, vida familiar, trabajo, práctica deportiva, etc.
¿Y cuáles son las conclusiones? ¡Te las contamos en los siguientes apartados!
Las mujeres con SOMP (SOP) tienen una mayor sensibilidad al dolor
Varios estudios realizados en Alemania y Polonia muestran que el dolor asociado al SOMP (SOP), sea cual sea su localización, impacta notablemente en la calidad de vida. En el cuestionario HRQoL, cuanto más baja es la puntuación, peor es la calidad de vida general. La puntuación media de las mujeres con SOMP (SOP) es de 36 sobre 100. Se puede mejorar, ¿verdad?
No solo estos estudios demuestran que el dolor afecta a la calidad de vida en general, sino que también revelan que las mujeres con SOMP (SOP) sienten el dolor de forma más intensa. Lo que reduce aún más esa puntuación.
Pero entonces, ¿cómo es posible que el SOMP (SOP) haga que sintamos el dolor con mayor intensidad?
En este estudio se observa que los síntomas del SOMP (SOP) tienden a reducir la puntuación, tanto por razones físicas (dolores pélvicos, molestias relacionadas con el peso, migrañas, etc.) como psicoemocionales (el malestar ante el hirsutismo, la alopecia, el acné, el peso, etc.). Y como decíamos antes, las emociones también influyen en la percepción del dolor.

La inflamación crónica aumenta la sensibilidad al dolor en mujeres con SOMP (SOP)
El proceso inflamatorio es una respuesta natural del organismo para defenderse de infecciones, dolores u otros estímulos que pueden suponer un riesgo para el cuerpo. Esta respuesta provoca una llegada rápida de células inmunitarias (las defensas de nuestro cuerpo) a la zona afectada. (3)
Cuando nos lesionamos, esta reacción se hace visible externamente en forma de hinchazón, enrojecimiento y/o calor en la zona. Es ese flujo de sangre cargado de células inmunitarias el que provoca estos síntomas. En principio, nuestro cuerpo sabe gestionar bien esta inflamación, ya que forma parte de su sistema de defensa.
Existen dos tipos de inflamación: aguda y crónica. La inflamación aguda es la que aparece puntualmente ante una lesión o una enfermedad pasajera. Se diferencia de la inflamación crónica, que se prolonga en el tiempo.
Las mujeres con SOMP (SOP) suelen verse afectadas por lo que se conoce como inflamación de bajo grado, es decir, una inflamación de menor intensidad y con pocos síntomas visibles. Es un tipo de inflamación crónica que puede deteriorar aún más la calidad de vida de las mujeres con SOMP (SOP) al intensificar sus síntomas.
Cuando la inflamación aparece a corto plazo, es señal de que el sistema inmunitario funciona bien y actúa solo cuando es necesario. La inflamación crónica, en cambio, indica un sistema inmunitario debilitado o que actúa en su contra (como ocurre en las enfermedades autoinmunes). Con el tiempo, puede provocar:
- Dolores crónicos;
- Desequilibrio hormonal;
- Aumento de peso y/o dificultad para perderlo;
- Fatiga crónica;
- Infecciones recurrentes (cistitis, bronquitis, tendinitis, etc.);
- Trastornos musculoesqueléticos: artrosis, fibromialgia, etc.;
- Señales de desequilibrio de la flora bacteriana: candidiasis vaginal, trastornos intestinales, etc.;
- Alteraciones del estado de ánimo, depresión, ansiedad, etc.
Las mujeres con SOMP (SOP) tienen más tendencia a la inflamación crónica, lo que favorece una mayor sensibilidad al dolor. Por eso es importante detectarla a tiempo para abordarla médicamente y adaptar los hábitos de vida en consecuencia.
¿Cuáles son los dolores más frecuentes con el SOMP (SOP)?
En general, los principales dolores a los que se enfrentan las mujeres con SOMP (SOP) son los siguientes:
- Reglas dolorosas;
- Congestión pélvica;
- Dolores relacionados con el peso (espalda, articulaciones, etc.);
- Migrañas;
- Dispareunia (dolor durante las relaciones sexuales);
- Dolores digestivos.
Esta lista no es exhaustiva y varía según el perfil de salud de cada persona.
Los factores que agravan los dolores del SOMP (SOP)
Inflamación de bajo grado
Como mencionábamos antes, la inflamación crónica de bajo grado es una fuente importante de dolores crónicos en mujeres con SOMP (SOP). Según un estudio (2), el hiperandrogenismo asociado al SOMP (SOP) es uno de los factores que puede intensificar esta inflamación, que a su vez contribuye a desencadenar otros procesos metabólicos que también agravan la situación.
La resistencia a la insulina
El 70 % de las mujeres con SOMP (SOP) tienen resistencia a la insulina. Se trata de una respuesta deficiente de las células a la insulina, la hormona encargada de introducir la glucosa, es decir, los azúcares, en las células. Este proceso favorece un aumento de peso rápido con acumulación de grasa a nivel abdominal. La inflamación de bajo grado favorece el desarrollo de la resistencia a la insulina.
Esta resistencia a la insulina también estaría relacionada con el desarrollo de fibromialgia en mujeres con SOMP (SOP) (4). Un estudio de 2021 muestra que el 100 % de las mujeres con fibromialgia del grupo de participantes presentaban resistencia a la insulina.
Para saber más sobre la resistencia a la insulina, puedes consultar nuestro artículo SOMP (SOP) y Resistencia a la insulina.
La adiposidad anormal en mujeres con SOMP (SOP) y su relación con la inflamación
El hiperandrogenismo es uno de los factores que genera resistencia a la insulina. Los niveles elevados de andrógenos y la resistencia a la insulina forman un tándem perfecto para favorecer una adiposidad anormal. Se trata de una acumulación de células grasas en el tejido celular subcutáneo. Los adipocitos (las células "especializadas" en el almacenamiento de grasa) se acumulan y, a través de una cadena de reacciones bioquímicas, desencadenan un proceso proinflamatorio (5). Esta inflamación, como ya hemos visto, intensifica la sensibilidad al dolor.
Los factores agravantes relacionados con el estilo de vida
El estilo de vida es clave para prevenir o acompañar los dolores crónicos asociados a la inflamación de bajo grado. En un estudio que utilizó el cuestionario de Calidad de vida relacionada con la salud (HRQoL), los investigadores concluyen que las mujeres con SOMP (SOP) que hacen poco o ningún ejercicio físico tienen una menor calidad de vida y más dolores en general (6). Esto se hizo especialmente evidente durante la pandemia de COVID-19, que permitió estudiar el impacto de la inactividad en el bienestar físico de las mujeres con SOMP (SOP) (7). Una alimentación proinflamatoria, el estrés, la contaminación y los disruptores endocrinos también favorecen, con el tiempo, una inflamación crónica.
A continuación te hablamos de los buenos hábitos que puedes adoptar para gestionar mejor tus dolores.
El síndrome de congestión pélvica y el SOMP (SOP)
Este síndrome está relacionado con varices e/o insuficiencia venosa en las venas ováricas y con la dilatación de los vasos sanguíneos de la zona pélvica. Puede ser causa de dolores pélvicos crónicos, especialmente al estar de pie durante mucho tiempo o durante las relaciones sexuales. Por lo general, afecta a mujeres de entre 20 y 45 años que han tenido uno o varios embarazos. Las causas son aún poco conocidas y varían de una mujer a otra. Las varices en la zona ovárica provocan dolor e inflamación crónica localizada.
La congestión pélvica asociada a los ovarios multifolicularares del SOMP (SOP) puede favorecer este síndrome a causa de una mala circulación sanguínea, lo que intensifica los dolores. Estas varicosidades ováricas se detectan mediante pruebas de imagen y exploración clínica.
Si sientes dolores pélvicos crónicos, no dudes en consultarlo con tu ginecóloga para que te realice las pruebas necesarias y puedas encontrar alivio.
Endometriosis y SOMP (SOP)
Un doble diagnóstico de SOMP (SOP) y endometriosis es posible, y muchas mujeres conviven con ambas patologías. La endometriosis se caracteriza por el crecimiento de tejido similar al endometrio fuera del útero. El síntoma más habitual es un dolor intenso, que se agrava durante la menstruación y la ovulación, y que puede estar presente a lo largo de todo el ciclo. Los dolores durante las relaciones sexuales y los trastornos digestivos también pueden ser una señal de endometriosis. El SOMP (SOP) también puede ir acompañado de dolor, como estás leyendo. Si te reconoces en estos síntomas, no dudes en comentárselo a tu ginecóloga para que te solicite una RM pélvica, que permite diagnosticar la endometriosis.
Ahora que hemos entendido los factores que pueden favorecer los dolores con el SOMP (SOP), no te vamos a dejar así. Te proponemos un repaso de las técnicas complementarias más útiles para gestionar mejor estos dolores relacionados con la inflamación crónica.
Un recordatorio importante: El diagnóstico del origen de tus dolores debe realizarlo un profesional de la salud para evitar complicaciones. Las herramientas que te ofrecemos a continuación son complementarias a los consejos de tu médico y no sustituyen un seguimiento médico.
Nuestros mejores consejos para gestionar los dolores asociados al SOMP (SOP)
Las técnicas manuales
El masaje y la reflexología podal han demostrado su eficacia en el manejo del dolor. Estas técnicas ayudan a reconectar con el propio cuerpo a través de sensaciones físicas positivas.
Favorecen una mejor circulación sanguínea y linfática, lo que ayuda a reducir el síndrome de congestión pélvica y sus molestias, incluidas las reglas y ovulaciones dolorosas.
También contribuyen a una relajación muscular que alivia los dolores que pueden estar relacionados con un aumento importante de peso. Un buen masaje puede descontracturar los músculos y devolverte comodidad y movilidad.
Su efecto sobre la esfera emocional también es significativo, ya que hoy sabemos que el estrés es un factor importante de inflamación crónica. Y las emociones, recordemos, también refuerzan o inhiben la percepción del dolor.
Una buena razón para cuidarte disfrutando de un buen masaje o una sesión de reflexología. 😉
El agua en todas sus formas
Son todas aquellas técnicas que aprovechan los beneficios del agua para cuidar el cuerpo. Para gestionar los dolores relacionados con la inflamación crónica, la sauna y el hammam son ideales para favorecer la eliminación de toxinas. La sauna, con su calor elevado y seco, facilita la eliminación de toxinas, reduce los dolores y fortalece el sistema inmunitario y mejora la circulación sanguínea. El hammam es conocido por su acción frente al estrés: ayuda a aliviar las tensiones musculares y también elimina toxinas.

En los centros de balneoterapia, los hammams y saunas suelen estar en espacios donde también se puede disfrutar de chorros de hidromasaje para trabajar dolores más localizados. No dudes en reservarte un momento para ti en estos espacios dedicados al bienestar.
Otro método de hidroterapia más cotidiano, pero igual de eficaz, es la bolsa de agua caliente. Aplícala en las zonas de dolor o contractura muscular para relajarte.
Una alimentación antiinflamatoria
Tanto en prevención como en períodos de crisis, limitar los alimentos que favorecen la inflamación es clave para reducir los dolores. Esto es especialmente válido para los dolores de origen inflamatorio, que pueden ser muy variados: dolores ováricos, trastornos del tránsito intestinal, migrañas, dolores articulares, etc.
Aquí van nuestros consejos para no echar más leña al fuego:
- Evita el café y sustitúyelo por achicoria, infusiones relajantes, etc.
- Evita el azúcar refinado.
- Reduce el consumo de carne roja. Con dos o tres veces por semana es suficiente.
- Evita el trigo no ecológico (cuyo gluten es más difícil de digerir). Opta por variedades de trigo antiguas (Kamut, Khorasan, etc.) de cultivo ecológico. Si es difícil de encontrar, busca otras alternativas: la idea es reducir el gluten.
- Reduce los productos industriales y apuesta por la cocina casera siempre que puedas.
- Incorpora especias antiinflamatorias como la canela, el jengibre y la cúrcuma combinada con pimienta negra para dar sabor a tus platos.
- Pequeño extra: recuerda mantenerte bien hidratada a lo largo del día.
Practica actividad física adaptada
La falta de actividad física favorece el desarrollo de dolores musculoesqueléticos, además de diabetes, enfermedades cardiovasculares, etc. Moverse cada día marca una diferencia real en el bienestar cotidiano. Elige una actividad que te guste, que te siente bien y que se adapte a tu condición física. Te ayudará a prevenir los dolores crónicos articulares y de espalda, y a favorecer un buen retorno venoso y una buena circulación sanguínea.
Decenas de estudios han demostrado los beneficios del yoga y los estiramientos en la prevención de los dolores crónicos (9).
Caminar, hacer senderismo, ir en bici o nadar son opciones suaves y accesibles para la mayoría. Si tu energía te lo permite, la musculación, el fútbol, el kárate u otro deporte más dinámico tampoco tienen por qué darte miedo. ¡Disfruta!
¿Por qué no buscar una clase cerca de casa para contar con el acompañamiento de un profesional que sepa adaptarse a tus dolores?
La micronutrición, una ayuda frente a los dolores del SOMP (SOP)
Para las reglas dolorosas
Más del 70 % de las mujeres con SOMP (SOP) sufren reglas dolorosas. Aunque no aparezcan todos los meses, es bueno saber cómo gestionarlas mejor. Los omega 3 son ideales gracias a sus propiedades antiinflamatorias sobre el músculo uterino: calman las contracciones que originan el dolor. Combinados con el magnesio bisglicinato, que tiene propiedades relajantes musculares, forman un dúo ideal para acompañarte a lo largo de todo tu ciclo.
Para la dispareunia
Un estudio de 2023 muestra que el dolor durante las relaciones sexuales es frecuente en mujeres con SOMP (SOP) (10). Estos dolores pueden estar relacionados con tensiones musculares, estrés, lubricación vaginal insuficiente, congestión pélvica, un DIU que no sienta bien, etc. En estos casos, el dúo de Omega 3 y magnesio es una gran opción (11). No olvides completar este abordaje con una visita a tu ginecóloga o matrona para identificar la causa del dolor.
Para los dolores articulares y de espalda
Como ya habrás intuido, los Omega 3 (12) y el magnesio son perfectos para acompañar los dolores inflamatorios y musculoesqueléticos. Este consejo es igualmente válido para este tipo de dolor. Además, será importante identificar el origen del aumento de peso.
Si está relacionado con resistencia a la insulina, como ocurre en el 70 % de las mujeres con SOMP (SOP), es fundamental recibir un acompañamiento adecuado para evitar el desarrollo de diabetes tipo 2. Nuestro complemento Balance tus azúcares puede ser de gran ayuda en los inicios de resistencia a la insulina, para favorecer una buena gestión de la glucemia y así reducir los dolores vinculados al aumento de peso.
Para las migrañas
En el caso del SOMP (SOP), el origen de las migrañas suele ser hormonal. Pero no hay que subestimar las causas emocionales, físicas y ambientales. El estrés, un sueño de mala calidad, una hidratación insuficiente y ciertas carencias nutricionales son factores desencadenantes.
Para los dolores digestivos
Las mujeres con SOMP (SOP) son propensas a los trastornos intestinales, frecuentemente relacionados con una inflamación crónica. Al afectar a la salud de las células intestinales, esta inflamación altera la correcta absorción de nutrientes. Estos nutrientes "mal procesados" por las células epiteliales pasan al torrente sanguíneo y favorecen una sobreinflamación.
¿Cuál es el mejor recurso? Reparar la mucosa intestinal con glutamina. Este aminoácido semiescencial es insuperable para calmar la inflamación intestinal y reconstruir la barrera de la mucosa. Se necesitan al menos 3 gramos de glutamina al día durante tres meses para notar efectos duraderos. Varios laboratorios la comercializan; no dudes en pedir consejo a tu naturópata.
Por supuesto, lo primero es descartar cualquier problema con tu gastroenterólogo o gastroenteróloga.
En estos casos, también conviene apostar por una alimentación antiinflamatoria, evitando los alimentos que no toleramos bien.
Cuídate
La mayoría de los estudios que han dado forma a este artículo coinciden en señalar el escaso reconocimiento del dolor en el abordaje del SOMP (SOP). Sin embargo, está ahí y afecta a la calidad de vida de miles de mujeres. No esperes para cuidarte: existen soluciones y estamos aquí para acompañarte.
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